11 Quiero saber.

on Noviembre 28th, 2007 by Shialid

Quiero saber.

- Oye ¿Donde está el jefe?- dijo Irina algo preocupada.
Rude se encogió de hombros.
No tengo ni idea, yo acabo de volver, pero probablemente esté con su mujer por ahí.
- ¡No pueden salir solos! ¡¿No recuerdas lo que dijo Tseng?! ¡Rufus recibió un anónimo amenazándole!- dijo ella.
- A lo mejor quieren algo de intimidad.
- Ya, pero de todos modos no es seguro.
- Si Rufus no ha pedido que le acompañaras tú o Reno será por algo. – En ese momento el pelirrojo, el cual no había dicho nada en todo el rato se dirigió hacia la cocina, pensativo, sin mediar palabra.
- Me tiene muy preocupada.- dijo Irina fijando la vista en la puerta por la cual había entrado el chico.
- Sabrá cuidarse él sólo por un rato.- dijo Rude refiriéndose a Rufus.
- Hablo de Reno, está raro, ¿Estará enfermo o algo?
- Llevo preguntándome eso desde que le conozco.- dijo Rude quitándose las gafas para limpiarlas.
- No me refiero a si está de la cabeza, eso ya lo sabemos todos.- dijo la chica entornando los ojos.
En ese momento sonó el móvil de Rude, el hombre miro unos instantes el número dubitativo.
- ¿No vas a cogerlo?- dijo Irina al ver que no respondía con la seguridad y velocidad de siempre.
- Si, es solo que…- el hombre liberó un suspiro de resignación y cogió.
- Dígame.- dijo lo mas serenamente que pudo.
- Ayer no apareciste por el bar. ¿Está todo bien? Espero no haberte incomodado el otro día, pero cuando bebo un poco….- dijo una voz de mujer a través del móvil.
La rubia le observaba con curiosidad.
-¡No!, No en absoluto, tenía… tuve trabajo, ayer. No estuve en Wutai.- dijo el hombre llevándose la mano a la cabeza y yendo a su habitación buscando algo más de intimidad para hablar.
- Tiene que ser cosa de este pueblo, vuelve rara a la gente.- dijo la chica negando con la cabeza.
Entonces se vio sola en aquel recibidor.
Se sentía idiota en aquel lugar.
Tal vez lo mejor era hablar con Rufus, irse de allí y volver a Edge, pedir que la trasladaran. Sentía que sobraba y si Reno no la hacía caso no tenía muchos más motivos por los que permanecer en aquel pueblo.
Aquello sería lo mejor, estaba ocupando espacio para nada, y a nadie le importaba, o por lo menos no a la persona que ella quería, que estuviera allí.
Se tragó las lágrimas como pudo segundos antes de que Rude saliera de nuevo al recibidor. Aunque para su compañero aquella expresión no pasó desapercibida prefirió no decir nada al respecto.

Yuffie miraba a Rufus tratando de ver algo más allá de lo que podía ver. Ambos llevaban un rato caminando sin intercambiar palabra.
Había ido a buscarla después de todo, y sólo. Era una persona bastante fría y calculadora, aunque después de ver aquel cheque no estaba muy segura de que pensar.
No lograba entenderlo, pensar en Rufus Shinra era pensar en una maraña de preguntas sin respuesta.
Tan pronto se comportaba de forma cruel y fría como de repente trataba de disculparse sin llegar a hacerlo.
Había intentado acabar con Cloud y con el resto de sus amigos, incluso con ella misma cinco años antes, y de repente, un par de años más tarde mandó a sus hombres a ayudarles.
Hablaba de Shinra con orgullo y después decía que tenía una deuda con el planeta a causa de ello.
- No te entiendo.- dijo la chica.
Él caminó unos pasos más antes de pararse y darse la vuelta.
- ¿Qué es lo que no entiendes?
- No sé cómo eres, no entiendo nada cuando se trata de ti.
- Si me hubiera planteado hacer una lista con la cantidad de gente que opina como tú no habría terminado nunca.- dijo riéndose y emprendiendo la marcha de nuevo.
La chica dio una corta carrera y se situó delante de él andando un par de pasos de espaldas.
- Pero es que yo quiero saberlo, quiero entenderlo.- Rufus se paró en seco, y se quedó clavado en sitio, a la vez que miraba a la chica sorprendido aunque de forma algo apagada.
- No, tú…, tú no quieres hacer eso.- dijo él reflexivo y negando con la cabeza.
La chica entornó los ojos y ladeo la cabeza.
- ¿Por qué no?
- Porque no puedo contártelo todo, no puedo explicártelo todo y si lo hiciera no lo entenderías, o simplemente entones sí que me odiarías, no quiero que me odies, no más de lo que ya lo haces, voy a tener que convivir contigo el resto de mi vida.- respondió despacio.
Su mirada entonces se torno algo triste, melancólica tal vez.
- Pero yo quiero entenderte y no te odio.- Rufus se dispuso a decir algo.
En ese momento un extraño brillo cegó sus ojos ¡¿Había un francotirador?!
El rubio cogió a la chica de la cintura y tiró de ella dándose la vuelta interponiéndose entre el francotirador y Yuffie. Fue en ese momento cuando sonaron dos disparos.
La chica fue entre cogida y empujada por Rufus, hasta refugiarse en una de las calles secundarias situadas a la derecha y a tiempo de evitar que uno de los disparos la diera a ella, aun así el hombre la mantenía sujeta con el brazo derecho.
Rufus sacó su arma en cuestión de segundos y disparó con la mano izquierda al lugar desde el que habían disparado.
El brillo del rifle del francotirador había delatado su posición y él tenía buena puntería incluso no siendo demasiado bueno disparando con esa mano.
La persona que había tratado de matar a la chica cayó al suelo desde un edificio de una altura de unos cinco metros.
En ningún momento Rufus soltó a Yuffie a la cual mantenía cerca de él firmemente, mientras ella miraba a todas partes tratando de ver si había alguien más.
- ¿Estás… estás bien?- dijo Rufus dejando caer el arma con la respiración un tanto entrecortada y cogiendo a la chica de los hombros con ambas manos.
Parecía realmente preocupado por ella.
- Sí, yo, yo estoy bien.- dijo la chica asomándose hacia fuera de la calle pero sin soltar al rubio.
En ese momento él cayó al suelo apoyando una de las rodillas en el mismo.
-¿¡Qué te pasa!? ¡¿Rufus?! ¡Respóndeme!- Dijo Yuffie preocupada.
Él se veía incapaz de hablar a causa del dolor que sentía.
Finalmente él se derrumbó. ¿Estaba herido? pero no podía ser, había esquivado el disparo.
Un momento, “el disparo”, y se habían oído dos disparos.
La chica le puso boca arriba. Y miró sus propias manos al hacerlo, le habían dado y había mucha sangre, demasiada, aquello la asustó, ¿Y porque lo había hecho? Iban a por ella, ¿Por qué se había puesto delante?
- Yuffie cogió el teléfono de él y buscó el número de Reno Irina o Rude, alguien que estuviera cerca, pero a su vez estaba aun tratando de contener la hemorragia con una de las manos.
- Dígame jefe.- respondió una voz de mujer al otro lado.
-¡¿Irina?!- Gritó Yuffie por teléfono.
- ¿Yuffie?- preguntó la chica.
Reno en ese momento salía de vuelta a la entrada y la miró preocupado.
- ¡Irina! ¡Escúchame atentamente! ¡Necesito ayuda!, ¡nos han disparado y han herido a Rufus!, ¡Le han dado! ¡Llama a un médico y tenéis que venir! ¡Hay que llevarlo a un sitio seguro! ¡Date prisa por favor! ¡Estamos a las afueras de la ciudad!- Irina la escuchaba sorprendida y colgó para hacer lo que la había dicho.
- Maldita sea.- dijo Yuffie.- Te vas a poner bien. ¿Está claro?, ¿Por qué tenías que hacer eso? Estás loco.
- Probablemente, he salido de otras peores.- dijo él semiinconsciente.
- ¡Ni se te ocurra hablar! ¡No puedes hablar! ¿Entendido? Gastar fuerzas es lo último que necesitas ahora – respondió la chica.
- ¿¡Qué ha pasado!?- dijo Reno preocupado.
- Les han disparado y han herido al jefe.- respondió Irina.
- Llama a un médico, nosotros vamos a por ellos.- dijo el pelirrojo saliendo por la puerta seguido de Rude.

- La mujer que atendía a Rufus llevaba cosa de una hora en la habitación junto con el enfermero y los segundos parecían pasar despacio.
Se respiraba tensión en el ambiente y había un silencio sepulcral.
En ese momento Sonó el teléfono de la casa, Yuffie miró entonces el numero, Tifa.
Lo cogió rápidamente y al ser inalámbrico bajó las escaleras de la casa para entrar en la cocina.
Entonces lo descolgó, pero no dijo nada, no sabía por dónde empezar.
- ¿Yuffie? ¿Estás ahí?- la chica cogió aire y respondió
- Sí, sí estoy, es sólo que…
- Oímos las noticias, dijeron que habían atentado contra Rufus y contra ti y nos preocupamos, no dijeron nada más ¿tú estás bien? No lográbamos localizarte a través del móvil.- Dijo Tifa.
Yuffie no sabía que responderla exactamente, los medios se habían dado prisa en transmitir la noticia.
Y sí, estaba bien pero estaba preocupada en parte por Rufus, si moría, perdería Wutai.
Pero no era solo eso, Rufus le importaba.
Había estado un rato antes hablando con él, se había preocupado por ella, había ido a buscarla y se había puesto por medio para protegerla. Llevaban días conviviendo y habían pasado tantas cosas…
- Lo del móvil es complicado de explicar. Y, y Rufus, él, me ha salvado la vida.- dijo la chica en voz alta por teléfono.
- ¿Cómo?- preguntó Tifa desconcertada.
Yuffie se apoyó levemente en una mesita.
- Me dispararon a mí, dos veces, estoy bien porque Rufus me cogió a tiempo, me apartó evitando que me diera uno de ellos y el otro…- hizo entonces una breve pausa tratando de verle el sentido. – El otro le dio a él.- Tifa guardo silencio unos segundos al otro lado del teléfono, probablemente aquello le resultaba tan extraño como a ella e incluso más.
- Seguramente protegía sus intereses, Si mueres tú él lo pierde todo.- dijo como explicación lógica.
- Lo sé, pero aun así, ¿de qué le sirven sus intereses estando muerto?
- No lo sé, es extraño, pero Rufus Shinra no es alguien muy normal. Debe ser difícil estar casada con alguien así.- respondió la chica.
Yuffie recapacito unos segundos. ¿Difícil?, analizando día a día lo que había vivido con él no había sido tal difícil, chocaban entre ellos, por supuesto, pero no era difícil.
- Aun así, me preocupa y yo…- En ese momento Yuffie escuchó la puerta arriba.
- Tengo que dejarte.- Sin dar tiempo a su amiga de responder subió las escaleras, la doctora había salido del cuarto.
- ¿Qué tal está?- preguntó acercándose a ella y el chico que la acompañaba.
Tseng la observó, había ido al llamarle Irina para explicarle la situación y realmente Yuffie parecía preocupada, probablemente porque si el fallecía ella se quedaría también sin nada.
- Se repondrá pronto, es una persona bastante fuerte y no ha sido demasiado grave, la sangre es muy escandalosa. Aun así le he dado un calmante para que duerma. Necesita reposo unos días. – dijo la mujer.
- ¿De qué tipo es la herida?- peguntó la chica.
- No ha sido un arma de fuego normal, no hay bala ni restos de la misma, era una herida limpia, como hecha con un láser o algo que se le parezca.- Yuffie se quedo pensativa unos segundos.
- ¿Y puedo pasar?- la doctora asintió.
- Por su puesto.- la chica se deslizó entre ella y Reno ignorando casi por completo aquello último y entró en la habitación.
Rufus estaba tumbado, durmiendo.
Ella se acercó y se sentó en el borde de la cama a su lado.
Ladeó la cabeza unos instantes y dudó unos segundos, pero finalmente le cogió la mano.
- No sé si ha sido por, salvaguardar tus intereses, o porque realmente te importa algo. Sé que no puedes oírme, pero… Gracias. – Entonces estiro el otro brazo y aparto algo de pelo de su rostro.
Dormido parecía no haber hecho daño a nadie en su vida.
- “Maldita sea Yuffie, ¿qué estás haciendo? No puedes enamorarte de él” – susurró alejándose despacio de Rufus a la vez que se llevaba una mano a la cabeza.
Sin embargo siguió sentada, en el borde de la cama cogiéndole la mano y sin dejar de mirarle como lo había hecho cada noche después de que él le hablara de su pasado el día que vio el piano.
Sólo que aquella vez realmente necesitaba verle y saber o creer que iba a ponerse bien. Tenía que ponerse bien. Era lo que había dicho la doctora, solamente necesitaba descansar.
Entonces recordó su mirada segundos antes de que todo empezara, después la preocupación con la que la cogió de los hombros, como incluso soltó su arma al hacerlo y como mientras disparaba a la persona que les había disparado la sujetaba con fuerza.
- No lo hiciste simplemente porque te interesara ¿verdad?- dijo aun sabiendo que no iba a recibir la respuesta.

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