Cambio de actitud
Reno entró en la casa empapado, apenas hacerlo Rude se le acercó.
- El jefe quiere hablar contigo.- el pelirrojo le miró sorprendido.
- ¿Porque? ¿Qué le pasa ahora?
- Porque no estabas aquí cuando llegamos. ¿Dónde te habías metido?- dijo Rude.
- Es difícil de decir.
- Espero que tengas una explicación mejor que esa.
Entonces vio a Yuffie la cual estaba bajando las escaleras.
- Rufus quiere hablar contigo, sobre el hecho de que te fueras a ver si había algo por los alrededores, dado que te pareció ver algo raro.- dijo la chica arqueando una ceja a la vez que guiñaba un ojo.
Él sonrió subió las escaleras y levemente llamó a la puerta del despacho.
Yuffie miró entonces a Rude.
- Tú no has visto nada.- dijo ella entrando a la salita mientras él hombre la miraba por encima de las gafas. ¿Estaba encubriendo a Reno? ¿Por qué? en cualquier caso había salvado a su compañero de un mes sin sueldo, eso seguro.
- Vaya por tú por aquí ¿Qué tal el trabajo? Ah, no espera, creo que “este” es tu trabajo pero no estás en él.- dijo Rufus cínicamente al ver a Reno.
- Lamento no haber estado antes.
- Tienes unas órdenes que cumplir, tenías que proteger a Yuffie, ¿Dónde te has metido? ¿Y si la pasa algo? Te tengo en consideración, pero estando de servicio no puedo darte trato de favor.- Protestó Rufus cerrando los ojos y llevándose la mano a la frente debido al dolor de cabeza.
- La acompañé a dar una vuelta, pero al llegar vi algo entraño fuera de la casa y salí a mirar de que se trataba, quise asegurarme bien de que la zona estaba limpia antes de volver.
-¿Y de que se trataba?- dijo el rubio tratando de comprobar si era cierto.
Pero Reno era bastante rápido.
- Fue un sonido, un ruido raro, al final era simplemente un niño que estaba husmeando por aquí, se le cayó una pelota al jardín de atrás pero por si acaso decidí mirar alrededor.
- Está bien, puedes irte, pero espero que no se repita.- Dijo Rufus abriendo el cajón y guardando un talonario.
- Sí, puedes estar tranquilo.- respondió el pelirrojo saliendo por la puerta.
Cuando Rufus subió a la habitación Yuffie ya estaba en el cuarto ordenando el armario, había llevado parte de su ropa allí.
Ella miró unos segundos al hombre mientras se quitaba en abrigo y lo dejaba en la silla casi tirándolo como había hecho el día anterior con la chaqueta.
Parecía bastante cansado. Y realmente lo estaba, entre unas cosas y otras no había parado.
- ¿Vas a acostarte ya?- dijo la chica.
A Rufus le sorprendió el interés de ella, pero la respondió como si nada.
- Sí, me duele la cabeza y estoy molido, necesito descansar.- dijo tirándose en la cama aun con la ropa puesta.
Fue una acción que a Yuffie se le hizo algo rara.
Durante unos segundos se sintió algo mal consigo misma.
Él estaba cumpliendo su parte del trato, irse a Wutai allí con ella no debía de serle fácil y la estaba tratando con educación y respeto, tal vez ella debía de intentar ser más amable aunque la molestara.
Se dio la vuelta y liberó un suspiro de resignación ante lo que iba a decir.
- Si quieres puedo hacer que te preparen algo para el dolor de cabeza.- dijo por fin.- Y opino que antes de dormirte deberías cenar algo.- Rufus la miró de reojo sin pestañear.
¿Tendría fiebre? ¿Qué estaba planeando? Algo no funcionaba, demasiada amabilidad. Se sentó en la cama y la miró fijamente.
No parecía haber cinismos ni ironía en sus palabras y la chica parecía estar completamente sana.
- No tengo hambre, pero agradecería algo que pudiera quitarme el dolor, eso seguro.-Ella asintió y sonrió levemente.
- Bien, baja a la cocina.- dijo saliendo de cuarto.
- ¿Dónde está Reno?- preguntó Irina mirando el reloj.
Estaban en el paraíso de la tortuga esperando a que el pelirrojo apareciera para tomar algo los tres como siempre solían hacer. Pero Reno no aparecía.
- A saber, hoy estaba algo raro.- dijo Rude.
- ¿Acaso Reno está alguna vez normal?- dijo Irina cabizbaja.
- ¿Por qué no le dices de una vez lo que sientes por él?- dijo Rude a la chica.
- ¡No! ¡No siento nada por Reno! ¡Es un estúpido!
- Saliste con Tseng, no funcionó y es así porque realmente te gusta Reno.- Respondió él con tranquilidad.
- Fue porque Tseng no era como yo creía, Le tenía idealizado, Eso es todo.
- ¿Y por qué te afecta que Reno no esté aquí contigo?- dijo el hombre.
- No lo sé, ¡pero no es por eso!
- Si tú lo dices…- respondió Rude.
- No le quiero.- dijo ella tras unos segundos de silencio.
- Vale.
- No puedo aguantarle.
- Comprensible.- respondió él
- Se comporta como un niño.
- Cierto.- dijo Rude dando un sorbo de la jarra de cerveza que le habían puesto delante.
- Y me cuenta los cotilleos, aunque no porque quiera saberlos.
- Claro que no.
- Y a veces me hace reír…
- Aja.
- Tiene esa sonrisa y esos ojos tan bonitos.
- Ahí yo no pienso opinar.- dijo Rude retrocediendo levemente.
- Y sabe como animarme, aunque a veces se meta conmigo.
- Siempre se le dio bien eso.- contestó su compañero.
La chica entonces comenzó a percatarse de sus propias palabras.
- ¡Pero no me gusta! ¡¿Está claro?!- dijo dando un golpe en la mesa y levantándose.
- Por supuesto.- dijo Rude con toda tranquilidad.
- ¿Qué tal?- dijo Yuffie observando a Rufus el cual parecía estar mejor.
Finalmente visto el ajetreo que había en la cocina por parte del servicio de la casa de la chica, el cual estaba formado por dos personas que hacían el mismo ruido que cuatro, habían decidido irse a la sala.
- Sí, o al menos lo parece.- dijo mirando con curiosidad el vaso en el cual había tomado la infusión.- ¿Qué se supone que es?
- Es una receta familiar y es secreta, así que no pienso decírtela. – Contestó la chica.
- Todo lo secreto me hace sentir curiosidad. No pararé hasta enterarme.- respondió él riendo.
Entonces se percató del piano. Finalmente ella había hecho que lo bajaran allí.
Era un piano bastante antiguo, parecía ser de antes de la caída de Wutai.
Se levantó como hipnotizado y acercándose al mismo levanto la tapa y pasó las manos por las teclas un segundo.
Yuffie le observaba con curiosidad, preguntándose a que se debía aquello.
- Tu madre tenía buen gusto.- dijo por fin.
Entonces hizo una breve pausa y entorno los ojos.
- Mi madre también sabía tocar el piano incluso me enseñó un poco. Pero no podía pasar mucho tiempo con ella. Tenía uno igual que este y me encantaba e insistió en que lo usara yo para aprender, así que lo trasladaron a mi cuarto.- Entonces se estremeció levemente y aparto las manos del instrumento de teclado.- Pero al morir ella mi padre hizo que se lo llevaran y solo cuando me marché por mi cuenta, a mi propia casa quiero decir, pude hacerme con uno, para seguir aprendiendo.- Yuffie le escuchaba atentamente, sin estar muy segura de que responder o decir.
Era la primera vez que oía a Rufus hablar de su pasado y conocía algo más allá de lo que era su vida en Shinra.
- Casi nadie sabe eso.- indicó pensativo.
Había caído en la cuenta de que estaba diciendo más de lo que la chica debía saber.
Entonces se dirigió hacia la puerta.
- Estoy cansado. Será mejor que vaya a dormir, hasta mañana.- dijo fríamente y cerrando la puerta al salir.
Yuffie miró hacia el lugar por el cual el hombre se había ido y después al piano, se percató de como algo tan simple como aquello le había hecho decir tanto para tratarse de él, Rufus era una persona reservada en lo que respectaba a su vida o forma de pensar.
Reno permanecía tumbado bocarriba dándole vueltas a la cabeza. Pensando en lo que había ocurrido aquella misma mañana. En ese momento escuchó la puerta.
- ¿Quién es?- dijo pesadamente.
- Soy yo, Irina.- dijo la chica.
Reno se levantó, abrió el cerrojo y la puerta.
- ¿Qué ocurre? ¿Ha pasado algo?- la chica no solía llamarle de no ser por motivos de trabajo, y muchos menos ir a buscarle.
- No, pero, Rude y yo estuvimos esperándote para tomar unas copas, como todos los días, y no apareciste.
- No me encontraba muy bien, lo siento.- dijo el chico algo débil.
Quizá había cogido frio caminando bajo la lluvia aquella mañana.
- ¿Quieres hablar de ello?- dijo amablemente Irina.
- No, yo…, mejor ya mañana hablamos, si no te importa.
- No, supongo que no.- contesto ella decaída. – Buenas noches.- El chico se dio cuenta de su estado de ánimo pero pensó que no tenía que ver con él aun así la observo sorprendido y preocupado.
Ella por su parte se alejó de la puerta cabizbaja y se dirigió a su habitación.
Cuando Yuffie entró al cuarto Rufus ya llevaba un buen rato durmiendo.
Se cambió de ropa y se metió en la cama pero por el contrario que el día anterior se puso frente a él y le observó.
Dormía de forma tan calmada que parecía no haber roto un plato en su vida.
Aun le daba vueltas a lo que le había dicho abajo y su cambio de actitud a continuación.
A decir verdad no sabía nada de él, de su pasado, de su vida. Aquello la hacía sentir curiosidad. Quería saber algo más de que el resto de la gente sabía.
Sin embargo no tenía mucho sentido el hacerlo. ¿Para qué? ¿Qué le importaba?
Era simple curiosidad, solo eso. A pesar de todo siguió mirándole hasta quedarse dormida.
- Reno hora de levantarse.- dijo Rude desde fuera del cuarto dando unos golpes al ver que su amigo no se había despertado aun.
Segundos después pudo escucharse como el hombre se alejaba de la puerta.
El pelirrojo dio un bote en la cama tratando de reconocer donde se encontraba. Aun le costaba hacerlo.
Se estiró a la vez que bostezaba y se dejo caer de nuevo sobre la almohada.
No le apetecía levantarse, desde que estaban en Wutai no dormía bien y tenía que levantarse más temprano, nunca pasaba nada, aquel lugar era muy aburrido.
Se sentó en la cama y se frotó los ojos al darle la luz de lleno en la cara.
Al menos parecía que iba a dejar de llover, eso ya era algo positivo, tal vez a Rufus o a Yuffie les apeteciera hacer algo mas allá que estar encerrados.
Y acompañarlos sería la excusa perfecta para salir.
Yuffie se despertó aproximadamente a las ocho de la mañana, aun permanecía frente a Rufus, no se había movido ni un ápice, ninguno de los dos se había movido siquiera un poco.
Se levantó sin hacer ruido y entró en la ducha.
Al salir se cambió de ropa.
Bajaría a desayunar algo y después debía de comenzar a ocuparse de los asuntos de Wutai.
No tenía idea de por dónde iba a empezar con aquello.
Apenas salir del cuarto y bajar las escaleras se encontró con Reno.
- Buenos días.- dijo el pelirrojo al verla.
- Hola, ¿Qué tal va la mañana?
- Tranquila y bastante calmado todo, te lo puedes imaginar.
- Entonces quieres decir aburrida.- dijo ella riendo.
- Cierto, pero da mala impresión decir que mi trabajo aburre.- respondió él bromeando.
La chica le miró unos segundos, quería hablar con él sobre lo ocurrido el día anterior, pero no sabía por dónde empezar y aquel sitio no era el más apropiado.
Cuando Rufus despertó Yuffie ya no estaba en la cama. Si es que había dormido en la cama, aunque el lado de la chica estaba deshecho.
Se puso en pie pesadamente y se dispuso a bajar al despacho a hacer unas cuantas cosas pero pretendía tomar algo antes. Ya se ducharía después.
Apenas salir escuchó a Reno y Yuffie hablando, de forma bastante cordial de hecho. Tal vez demasiado para su gusto.
Yuffie al oír la puerta guardo un silencio casi repentino.
- Voy a desayunar.- dijo cambiando se actitud y entrando en la cocina.
Reno volvió la vista a la escalera e intercambio una mirada con Rufus el cual sin decir nada entró en la cocina tras Yuffie.
Aquello al rubio no le hacía demasiada gracia, ni los cambios de actitud de la chica, ni que pareciera esquivarle y menos aun esa confianza con Reno.
- Buenos días.- dijo el rubio fríamente apenas entrar en la cocina.
- Buenos días.- respondió Yuffie.
Miró unos instantes a Rufus, no entendía aquel cambio de actitud hacia ella desde aquellas palabras de él la noche anterior.
- ¿Qué tal has dormido?- dijo Rufus tratando de saber si había dormido con él en la habitación.
-Pues bastante bien, aunque haré que hoy pongan menos mantas, empieza a acercarse la primavera y hace menos frío durante las noches.- Entonces le miró fijamente y sonrió de forma un tanto burlona.- Supongo que tu habrás dormido bien, cuando subí ni te enteraste y esta mañana cuando me desperté creo que tampoco. Aunque he de reconocer que estas muy mono cuando duermes.- Dijo riendo.
El se puso tensó de repente y la observó sorprendido. ¿Había dicho que estaba “mono” cuando estaba dormido? ¿Le había estado observando o algo así mientras dormía?
- ¿Pero qué..?, No, yo, no… debería, yo, creo que, creo que subiré arriba, ya.- A Rufus se le cruzaban y enredaban las palabras.
Cogió el café casi derramándolo y estuvo a punto de tropezar al salir de la cocina mientras miraba a Yuffie desconcertado.
La chica observó sorprendida su reacción, Rufus Shinra nervioso y sin palabras.
No esperaba aquello, de hecho lo había hecho por suavizar la situación, pero más de uno o una habría pagado por verlo así. Aunque era extraño. Era atractivo, no debían de faltarle mujeres que se le insinuaran ¿Por qué se había puesto así por un simple e inocente elogio?
- Yo no entiendo nada.- dijo Rufus en voz baja saliendo de la cocina.
El día de la boda ella le había tratado de forma cortante y brusca de hecho el día anterior por la mañana y por la tarde otro rato hasta que él subió a la habitación.
Definitivamente no entendía nada.
Febrero 11th, 2009 at 21:38
AMAZING!!!!!!!!!!!! MAS MAS!!!!! KIERO MAS FANFICS DE ESTE!!
P.D RenoXIrina? (Elena no??) no me pegan xDDD
GRACIAW!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!