Una boda complicada.
Serían las once de la mañana y Rufus ya estaba en pie desde hacía horas, aunque no se había puesto el traje que pensaba llevar para la boda.
Había estado deambulando por la casa y viendo como estaba organizada.
Apenas entrar había una pequeño recibidor que daba a todas las habitaciones y a la derecha estaba situada una escalera.
La parte inferior de la casa estaba formada por ocho habitaciones.
A la derecha había tres dormitorios, dos de ellos con baños independientes y al final un despacho que debió de pertenecer al padre de la chica.
A la izquierda había, una salita, un baño y una cocina, con una puerta paralela a la entrada a la misma, que daba a un pequeño patio trasero con una fuente y otra puerta que la unía a su vez
un amplio salón comedor situado al fondo que parecía no haber sido usado a menudo.
En la parte superior había otras siete habitaciones.
Cinco dormitorios con baño independiente también y otra salita. Justo frente a las escaleras una habitación cerrada con llave la cual despertó la curiosidad de Rufus y una puerta que daba a la buhardilla cerrada con llave también.
Hasta donde sabía, el padre de Yuffie había estado viviendo en una casa más pequeña y sencilla, cerca del centro de la ciudad, frente a la pagoda. Y la chica en otra, casi a las afueras y muy pequeña, dado que apenas pasaba tiempo en Wutai.
Pero la verdad al padre de la chica no parecía faltarle el dinero ni los medios económicos para que su hija subsistiera.
Llevaba horas dándole vueltas a aquello. ¿Por qué? ¿Por qué todo eso? ¿Para que todo aquello de la boda? ¿Para una alianza entre Shinra y Wutai tal vez? No tenía sentido, ya no había guerra, no había problemas entre uno y otro, y Rufus y Yuffie no necesitaban de aquella alianza para salir adelante.
Todo eran preguntas.
Entonces Cloud entró en la cocina y observó a Rufus sorprendido mientras este tomaba una taza de café, apoyado en un armario mirando al vació, como si siquiera se hubiera percatado de su presencia.
- Por lo general se dice buenos días.- dijo por fin Rufus.
Cloud le observó sin mediar palabra.
Sí que se había dado cuenta de que estaba ahí, sin embargo seguía con la mirada perdida.
- No me gusta saludar por las mañanas a gente que no me resulta agradable ver.- dijo fríamente sentándose en una silla frente a la mesa.
Ambos guardaron silencio unos instantes.
- Si la pasa algo, si le ocurre algo a Yuffie pagaras las consecuencias.- Amenazó Cloud.
- No puede pasarla nada, no antes de tener un hijo o una hija conmigo, antes de cinco años.- dijo fríamente.
Parecía estar ausente, y aunque Cloud por su parte intentaba decir algo no le salían las palabras.
¿Un hijo con ella? Yuffie no había dicho nada de aquello, ¿o sí? Tal vez él no se dio cuenta.
- ¿Todavía aquí Rufus?- dijo Tseng cruzando la puerta.- llevas despierto casi cinco horas, no te has cambiado de ropa y la boda es dentro de media.
Rufus miró entonces la hora en su reloj de muñeca y dejo la taza en la mesa. Había perdido la noción del tiempo entre unas cosas y otras.
Debía de subir a cambiarse de ropa.
- Te veo en quince minutos.- dijo Rufus.
El hombre asintió. Sabía que estaba nervioso aunque trataba de aparentar que no era así, pero le preocupaba algo, había algo que le inquietaba.
Entonces se acercó a la cafetera, se sirvió un café y se sentó frente a Cloud.
- El pasado debería quedar en el pasado tanto por el bien de Rufus como por el de tu amiga.- dijo Tseng.
El rubio levantó la vista.
- Las cosas no son así de fáciles.- respondió.
- Lo sé, te lo aseguro.- entonces hizo una breve pausa.- Voy a aumentar la vigilancia durante la boda, espero que no os incomode que haya guardias de más alrededor.
- ¿Por qué vas a hacer eso?- Tseng lanzo una carta sobre la mesa.
- Es una amenaza de muerte, cuando la boda concluya van a intentar matar a Rufus o a Yuffie.
- ¿¡Por qué!?- dijo Cloud sorprendido mientras miraba la carta.
Parecía escrita normal a ordenador pero de forma sofisticada, con una meticulosa ortografía y método de expresión.
- No lo sé, mucha gente odia Shinra, la idea de que la saga continué puede no gustarle a más de uno, han intentado matar a Rufus desde que tenía cuatro años, no es algo que me sorprenda, pero creía que debía decírtelo.
A partir de ahora los atentados contra Rufus, los problemas políticos y demás también la van a salpicar.
- Aun no entiendo cómo ha podido aceptar. Y como ha podido su padre obligarla, a través de un testamento, a casarse con un miembro de la familia a la cual le enseño a odiar.- dijo devolviéndole la carta a Tseng.
- Ella es valiente y fuerte, al menos eso me ha parecido hasta donde he podido ver, por eso ha aceptado. En lo que respecta a lo segundo no tengo respuesta. Y si siendo tú su amigo no eres capaz de responderlo dudo poder hacerlo yo. Por cierto Rufus no sabe nada de esa carta, sé discreto.- Dijo poniéndose en pie y saliendo al patio de atrás con la taza.
Cuando Yuffie entró al lugar donde iba a celebrarse la ceremonia todas las miradas se volvieron a ella.
La chica llevaba un vestido sencillo, de color azul claro y una diadema blanca con pequeñas flores rosas, él por su parte llevaba un traje blanco, bastante sencillo también.
Ambos habrían preferido firmar unos papeles llevar un par de anillos y dejarse de celebraciones sin sentido. No era algo que quisieran, pero se trataba de demostrar ante las personas que era un matrimonio serio y para ello había que hacer una celebración algo decente. No era nada del otro mundo pero ambos por recomendación habían accedido a celebrarla con sacerdote incluido.
Los presentes querían ver la primera impresión de la chica ante Rufus pero curiosamente en sus ojos no se reflejaba nada, no había nada en su mirada. Tal vez cierta inquietud. En aquel momento podía pasar de todo, y nada bueno.
Entonces miro a Rufus, se quedo paralizada unos segundos, él parecía más tranquilo que ella, en su expresión no se denotaba tampoco nada, tan solo permanecía serio, pero impasible.
La ceremonia transcurrió sin ningún tipo de problema, el intercambio de anillos y demás iba bien.
Tal vez cuando se dieron el sí quiero fue como si Yuffie se hubiera convertido en un bloque de hielo y como si a Rufus fueran a fusilarle allí mismo. Pero no surgió nada fuera de lo normal.
Cloud estaba a la defensiva, hasta el momento todo iba bien. El sacerdote iba a decir la frase final y aun no había sucedido nada.
- Si alguien tiene algo que decir que hable ahora o calle para siempre- dijo el sacerdote.
Se hizo un silencio sepulcral, solo se escuchaba el sonido de una moto fuera de la carpa y un oportuno ataque de tos que le dio a Reno al tratar de contenerse la risa ante la pregunta.
De haber podido tanto Yuffie como Rufus en ese momento habrían tenido bastante que decir.
- Entones yo os declaro marido y mujer, puede besar a la novia.- Dijo mirando al novio.
Rufus entornó los ojos y se dispuso a decir algo, pero en ese momento entraron tres hombres y una chica de cabello largo, castaño muy claro y ojos azules, vestida de una forma bastante formal.
Los cuatro iban armados y en cuestión de segundos comenzaron a disparar a bocajarro, dando a cuatro guardias e hiriendo al sacerdote.
Cloud hizo a Tifa agacharse junto con él mientras Reeve en un rápido movimiento cogió a Yuffie al tenerla cerca y la hizo agacharse evitando que recibiera uno de los disparos.
Rufus por su parte se acercó a uno de los guardias quitándole el arma y disparando así a uno de los tipos justo en la cabeza haciéndole caer al suelo muerto en el acto.
Las balas de los otros dos hombres se acabaron y sacaron unas pistolas normales apuntando a Rufus el cual se metió tras uno de los bancos, seguido por Yuffie, Reeve y Reno.
- Puede besar a la novia… ¿Alguien le explicó a este sacerdote que tipo de boda era esta?- Bromeó el rubio.
- ¡No estamos para bromas!- dijo Yuffie dando un golpe en el hombro a Rufus.
- Que poco sentido del humor.- dijo riéndose. Aunque la chica le había hecho algo de daño con el golpe.
- Tantos años y no has cambiado nada Rufus.- dijo Reeve.
Entonces agachó la cabeza al casi darle uno de los disparos que estaban ejecutando hacia el lugar en el que los cuatro se encontraban.
Tifa se levantó dejando a Cloud sorprendido sin tiempo a retenerla.
En un ágil movimiento la chica desarmó a uno de los tipos para golpearle en la cabeza y dejarle inconsciente.
El último apuntó a la morena con un arma. Cloud se dispuso a abalanzarse sobre él cuando Irina golpeó al atacante de Tifa en la espalda y al girarse en el estomago haciéndole agacharse, para la chica entonces simplemente le bastó con levantar la rodilla y darle en la cara dejándole también en el suelo.
- Vaya, gracias.- dijo Tifa.
- Un placer.- respondió Irina.
- ¿¡Dónde está la mujer!?- dijo Tseng
El sonido de una moto les hizo a todos salir fuera a tiempo de ver como se marchaba a toda velocidad de la zona casi atropellando a la gente curiosa que se había situado frente a la improvisada carpa para celebrar la boda al aire libre.
Rude saco la pistola dispuesto a disparar.
- No lo hagas, puedes dar a alguien y no vas a acertar a esta distancia.- dijo Rufus viendo alejarse a la mujer.
Instantáneamente Rude guardo el arma de nuevo mientras Reeve y Tseng observaban al rubio, algo sorprendidos al igual que Yuffie.
Un rallo seguido de un sonoro trueno surcó entonces el cielo y comenzó a llover empapando a los allí presentes.
Rufus levantó la vista hacia arriba mientras Yuffie observaba preocupada el lugar por el cual se había marchado la que parecía la líder de los que les habían disparado.
Entonces una de las criadas que trabajaba en la casa de Yuffie le dio un paraguas a Rufus el cual lo abrió y se acercó a ella evitando que se mojara.
La chica le miró tan solo unos segundos antes de volver la vista a Tifa y Cloud los cuales se acercaron a ella.
- ¿Yuffie Estas bien?- dijo Cloud.
- Sí.- dijo Yuffie aunque no muy convencida.
- ¿Quién demonios era?- dijo Rufus mirando a Tseng.
- No lo sabemos aun, pero probablemente solo se trate de un caso aislado, no deberías preocuparte.
- Cloud miró entonces sorprendido al moreno, no era eso lo que le había dicho hacia tan solo una hora.
- Eso espero.- dijo Rufus de forma amenazadora.- Pero recuerda que no soy estúpido, Tseng.- De alguna forma sabía que el hombre no le estaba diciendo la verdad.
Al menos Cloud podía estar tranquilo en ese respecto, Rufus no era idiota e iba a tomar medidas.
Pero a Tifa por su parte le preocupaba.
La chica estaba con sus amigos en la sala de su casa. Habían pasado horas hablando y divagando sobre quien podría tratarse, pero no podían llegar a ninguna conclusión de ningún tipo. Y Yuffie siquiera se había cambiado de ropa.
- Si quieres podemos quedarnos un día más.- dijo Tifa al ver que eran las siete de la tarde y debían irse yendo para que no les cogiera la noche a mitad de camino.
- No, no es necesario.- Respondió apenada.- Además debéis ocuparos del negocio, ya habéis perdido demasiado tiempo, y también de Marlene y de Denzel.
- Yuffie…- dijo Cloud.
- Lo digo en serio.- Replicó ella.
Reeve se acercó a la chica.
- Si sucede algo no dudes en avisarnos.- Dicho aquello los tres salieron de la habitación acompañados por Yuffie y finalmente de la casa donde Tifa se despidió de su amiga con un abrazo.
- Me preocupa que pueda pasarla nada.- Dijo Reeve pensativo apenas salir.
- Informaremos a los demás para que en caso de surgir algún problema no les coja por sorpresa.- Dijo Cloud mirando hacia atrás.
Febrero 11th, 2009 at 21:08
ME ENCANTA!!!!!!!!!!!!!