19 Regreso

on Noviembre 28th, 2007 by Shialid

Regreso

Rufus extendió el cheque y se lo dio, Reno sonrió cínicamente a la vez que miraba la cifra.
Durante unos segundos el pelirrojo se planteó si aceptarlo o no, pero recapacitó unos instantes y lo guardó en el bolsillo interior de la chaqueta.
- Reno, he estado pensando, después de esto lo he estado reconsiderando y mucho, tal vez te interesaría, volver a trabajar para Shinra, ya sabes. Quizá, rehaga los turcos. Y… creo que serías la persona más adecuada para entrenar y reclutar, a los nuevos miembros. Dudo que a Tseng e Irina y tampoco a Rude les interese. Pero tú… ¿Qué me dices? – Dijo tendiéndole la mano, el pelirrojo le miró unos instantes para después negar con la cabeza.
- Lo siento, no estoy interesado.- dijo girándose y abriendo la puerta para salir pasando entre los dos guardias que se hallaban a la salida.
- En ese caso. ¿De qué lado estas?- preguntó Rufus mirándole de reojo.
Reno sonrió y miró hacia atrás.
- No estoy seguro, pero, creo que de ninguno desde esto último, así que depende de lo que hagas.- dijo riéndose y cerrando la puerta tras de sí.
Rufus le observó sorprendido, a continuación se asomó por la ventana para ver como subía al helicóptero y tiraba las gafas desde el mismo haciendo que cayeran en la entrada del edificio de Shinra.
- Increíble.- dijo Rufus riendo sorprendido.- Jamás pensé oírle decir eso expresamente a él.- se giró y de nuevo se sentó en su escritorio.
En ese momento sonó el móvil.
- ¿Sí?- preguntó el rubio.
- Señor, los sujetos son ilocalizables, pero hemos encontrado lo que buscábamos, la puerta a esa parte de la ciudad está abierta, tenemos acceso a la zona que no lográbamos abrir.
- Bien en ese caso suspenderemos la búsqueda temporalmente, no nos hacen falta ninguno de los tres. Cuando sean necesarios les buscaremos de nuevo, así no se lo esperaran.
- De acuerdo, suspenderé pues la orden y empezaremos a montar esta tarde todos los aparatos en la ciudad, ¿Le esperamos?
- Sí, por supuesto, voy para allá.- dijo Rufus levantándose a la vez que sonreía cínicamente y cogía el abrigo para salir.

-Yuffie, deberías comer algo.- replicó Vincent preocupado.
- No tengo hambre.- Respondió la chica.
Desde que Reno se había ido de esa forma, desde aquel último beso, no había querido comer casi nada y apenas había dormido. Desde hacía una semana.
- Deberías hablar con él.
- ¿Para qué? ¿Para sentirme una estúpida? ¿Para qué se marche?
- Él te quiere.- dijo el moreno.- “me guste o no”- pensó entonces para sí.
- No, no me quiere, si me quisiera estaría aquí conmigo, y sin embargo se fue, se marchó.
- Si no haces nada ahora te arrepentirás toda tu vida.
- No me importa.-dijo asomándose por la ventana.- Haga lo que haga no va a volver.- Vincent entonces optó por cambiar de tema.
- Bueno entonces, anímate, los demás están por venir, nos vamos a reunir todos y no deberías dejar que te vieran decaída, hazlo por ellos, y de paso por mi.- dijo apenado.
La chica sonrió de forma melancólica y le miró, no quería preocuparle, y lo estaba haciendo, todo por culpa de un imbécil.
- Tienes razón.- entonces se levantó de la silla.
- Vamos a preparar las cosas.- dijo tratando de mostrarse animada.
Vincent ladeó levemente la cabeza y liberó un suspiro de resignación.

El chico permanecía sentado con las piernas abiertas pero flexionadas frente a la pared de aquel callejón de Kalm.
Llevaba unos vaqueros azules un par de tallas más grandes y una camiseta naranja.
Se veía algo incomodo con esa ropa después de tantos años vistiendo con traje de chaqueta, pero evidentemente no era aquello en lo que estaba pensando.
De nuevo tiró la pelota de goma que tenía en sus manos haciendo que rebotara y regresara de nuevo.
Liberó entonces un suspiro y agachó la cabeza, se sentía mal, un idiota, por haber dejado así a Yuffie, pero había sido lo mejor, lo mejor para los dos.
Entonces ladeo levemente la cabeza y lanzó la pelota de nuevo, la cual otra vez volvió a sus manos.
¿Lo mejor para los dos? ¿O solo para él?, era fácil sentir que no tenía ninguna responsabilidad, sentir que no tenía que rendirle cuentas a nadie, o que no había a quien proteger, había sido egoísta. Y en el fondo quería todo eso, no podía olvidarla.
En cualquier caso ya no importaba, había tomado una decisión.
Mientras tanto a lo lejos los que habían sido sus compañeros y consideraba sus amigos le observaban atentamente.
-No está bien.- dijo Tseng. El hombre llevaba puestos unos pantalones negros y una camisa blanca – lleva casi cuatro horas así.
- Es a causa de la chica esa.- dijo Irina. La cual llevaba puesto un vestido corto color verde.
- ¿Qué chica?- preguntó Rude.
Éste llevaba unos pantalones negros también y una camiseta azul claro sin mangas.
- Yuffie, la chica a la que fui a buscar cuando fuimos a por el tipo ese que tenía el virus.
- Sí, sí, ya recuerdo, una de las del WRO, amiga de Cloud, ¿pero qué tiene que ver?- preguntó.
- Pues que Reno estaba viajando con ella, a mi me pareció que se gustaban, pero a ella la hirieron, él fue a Iciclos por su cuenta y ella me pidió que fuera a buscarla. Cuando acabó todo ella se fue con el tal Vincent, y él decidió venir aquí. Al parecer estuvieron hablando poco antes de que reventáramos todo y la cosa no fue muy bien.- explicó Irina.
- Así que Reno se nos ha enamorado, ¿no?- dijo Rude sonriendo cínicamente.
- Eso parece, lo que no sé es porque no está con ella.- dijo la rubia encogiéndose de hombros.
- Habría que hablar con él y hacer que fuera a buscarla.- replicó Tseng.
- ¿Y cómo pretendes hacerlo?- preguntó Rude.- ¿poniéndole una pistola en la cabeza?- En ese momento Irina chasqueó los dedos.
- Tengo una idea.- dijo pensativa a la vez que sonreía pícaramente.
Rude por su parte negó con la cabeza y se acercó a Reno, llevaba días sin probar bocado Tseng e Irina le siguieron
- ¿Acaso quieres morirte de hambre? – Dijo al pelirrojo.
Éste siquiera se molestó en mirar.
- Menudo problema, morirme.- dijo cínicamente Reno a la vez que lanzaba una especie de bufido antes de mencionar la frase.
Entonces alzó la vista y al ver las expresiones de desconcierto de sus compañeros se llevó la mano a la cabeza dándose un golpe.
- Maldita sea, eso lo estaba pensando, no diciéndolo, pensándolo.- Irina se agachó a su lado.
- ¿No estás bien verdad? ¿Qué ocurre?- Preguntó preocupada, Reno liberó un suspiro.
- No ocurre nada, estoy perfectamente.- dijo poniéndose en pie y sacudiéndose el pantalón.
Se dispuso a volver a la casa cuando la voz de Irina le interrumpió.
- Oye, Reno, ¿No crees que deberías devolverle el traje a ese tal Vincent?, a ti ya no te hace falta.- Tseng y Rude la miraron, acababan de captar cual era la idea de Irina.
- No creo que lo eche de menos.- dijo Reno girándose y negando con la cabeza.- además no sé qué sentido tiene que yo me presente allí para…- En ese momento una piedra le golpeó en la cabeza y le hizo tropezar hacia delante, no se quejó, simplemente se llevo la mano a la cabeza, Irina se acercó hacia él algo preocupada.
- ¿Estás bien?- Reno no respondió a su pregunta.
- ¿¡Quién demonios ha sido!?- dijo el pelirrojo cogiendo la piedra y levantándose de golpe a la vez que se giraba.
Salió del callejón con la piedra en una mano y con la otra mano en la cabeza, pero allí parecía no haber nadie.
Entonces observó la piedra unos instantes y permaneció pensativo.
- habrán sido unos niños jugando.- dijo Tseng.
Sin embargo Reno no le estaba escuchando, miraba la piedra fijamente, recordando el día que por primera vez se había cruzado con la chica, el momento en el que todo había empezado.
Sonrió entonces levemente.
- Está bien, iré.- dijo en tono de resignación mirando a sus ex-compañeros sin soltar la piedra, Irina asintió a la vez que sonreía complacida.

- Me alegro de estar aquí.- dijo Reeve animadamente.- está bien que nos hayamos reunido después de todo lo sucedido.
- Y que lo digas, supongo que ya iba siendo hora de reunirnos así, sin necesidad de ningún problema de por medio.- intervino Barret.
- A todo esto, ¿Alguien ha averiguado algo sobre el chocobo dorado que me robaron?- Preguntó Cloud.
-Ah, deja de darle vueltas a eso ¿Quieres?- protestó Tifa.- Ha pasado más de un mes desde entonces. Es mejor que te olvides del chocobo.- En ese momento sonaron unos cuantos golpes en la puerta.
- Debe ser Cid, iré yo.- dijo Yuffie animada.
Bajó corriendo las escaleras y abrió la puerta de golpe, en ese momento su sonrisa se desvaneció.
Apenas había pasado una semana desde la última vez que lo había visto, sin embargo Yuffie miró al chico algo sorprendida.
Llevaba unos pantalones normales algo anchos y de bolsillos amplios de color gris claro, sujetos por un cinturón negro y una camiseta negra también, un par de colgantes sencillos étnicos y una pulsera fina de cuero en la mano derecha, realmente parecía bastante cambiado, con esa ropa aparentaba más o menos la edad de Cloud, tal vez un año mas año menos que era lo que realmente tenía.
- Reno.- dijo sorprendida.
- Hola.- respondió él sin saber muy bien que decir.
En ese momento se percató de porqué Irina le había comentado lo de devolverle el traje a Vincent.
Liberó un suspiro de resignación, sonrió y le tendió una bolsa.
- ¿Qué se supone que…?
- Es el traje que me dejó tu amigo, y de paso puede quedarse con el mío, lo dejé aquí y creo que, no lo necesitaré más.- dijo cambiando su expresión.
- ¿Porque no?- preguntó ella cogiendo la bolsa.
- Digamos que, después de todo esto he decidido no volver a pisar Shinra, cosa que ya se veía venir. Y creo que empezaré por vestir como lo hacía al principio, a cuando entré en Shinra y no estaba de servicio quiero decir, porque, más tarde me acostumbre tanto al traje que estándolo o no ya…- Miró a la chica y zarandeo levemente la cabeza.
- El caso es que, a pesar de que Rufus últimamente solo me ha complicado la vida al menos se ha dignado a darme de una vez una cantidad decente con la que replantearme la vida.
- ¿Has aceptado dinero de Rufus?- dijo la chica algo sorprendida, él levantó la vista y arqueó una ceja.
- Pues… digamos que he aceptado mi dinero correspondiente, después de una cantidad considerable de años de servicio sin preguntas y un comportamiento ejemplar.
- ¿Es eso realmente o tu lo has interpretado así? – dijo ella entornando los ojos.
- ¿Qué más da? He aceptado dinero de Rufus Shinra, no de una persona sin medios para llegar a fin de mes, eso me basta para sentirme bien.- dijo jovialmente, a la vez que volvía la vista hacia delante y se recolocaba el pelo.
Yuffie liberó un suspiro, definitivamente no tenía remedio, pero al menos eso significaba que se había desvinculado completamente de Shinra.
Entonces la chica se percató de algo.
- ¿Qué ha pasado con tus gafas?- Reno miró hacia arriba y se levantó algo el pelo segundos antes de volver a mirar a la chica.
- Bueno, me prometí a mi mismo que algún día me desharía de ellas si pasaba cierta, cierta…, cosa, y pasó, está relacionado a deshacerme de mi traje.- dijo riendo.
En ese momento apareció alguien tras la chica.
- Yuffie, ¿subes? ¿Es Cid?- dijo una voz.
El chico rubio miró entonces al pelirrojo sorprendido.
- Vaya, Cloud cuanto tiempo.- dijo Reno cínicamente.
El aludido permaneció unos segundos sin saber que decir.
- ¿Reno?- preguntó por fin.- vaya, no te reconocía con esa ro…- a continuación y antes de concluir la frase sacudió la cabeza.- oye, si has venido a causar problemas te…
- Di a los demás que ahora subo.- Dijo la chica cortando a Cloud, en ese momento el rubio se percató de la mirada de Yuffie.
- Está bien.- dijo sin dejar de mirar de reojo a Reno mientras se daba la vuelta.- Pero ten cuidado.- dicho esto subió de nuevo las escaleras.
Reno no dijo nada hasta que se había alejado lo suficiente.
- Veo que no estás precisamente sola.- Yuffie negó con la cabeza.
-Hemos decidido reunirnos una vez al mes todos, y es lo que hemos hecho aquí, pero cuando acabe volveré a Wutai y no sé si volveré a verles.
- ¿Volverás con tu padre?
- Sí, es difícil, pero es mi lugar supongo.
- ¡No es tu lugar!, si no estás bien ahí no lo es.- ella sonrió de forma melancólica.
- ¿Y cuál es?- Reno se quedó paralizado y serio, se moría de ganas de decirla que su lugar estaba con él, a su lado. No tenía donde quedarse, pero aquello no tenía porque ser un problema.
Ella por su parte deseaba que él lo dijera, que dijera quería tenerla cerca, que no quería estar separado de ella un solo día más.
Sin embargo el chico entono los ojos y se giró.
- Lo siento, tengo que irme, yo, no debería siquiera estar aquí.- Dijo arrepentido.
Entonces comenzó a andar, Yuffie se quedo paralizada unos instantes, cogió aire, tenía que olvidarle, tenía que ser fuerte, ella no podía rebajarse, y menos ante un ex-turco.
No, pero él estaba ahí, tal vez no volvería a verle en años, o en meses, y todo por un maldito malentendido, todo por una maldita explosión, todo porque como dijo Irina no le confesó lo que sentía antes de que pasara nada de aquello.
Entonces apretó los puños y comenzó a andar.
No, no podía dejar que se fuera, no podía dejarla sola, no podía dejar de quererle, no, no, no
-¡No!- gritó ella. – ¡No puedes irte así! ¡No puedes! – Él se giró y vio a Yuffie, tal vez como nunca antes la había visto, parecía tensa, enfadada y a la vez algo triste.
La chica corrió brevemente y se dejó caer de rodillas. No sabía qué hacer, que decir, como reaccionar, quería que se quedara y no sabía cómo hacer que lo hiciera.
Él se acerco al principio andando y luego corriendo hasta ella y se dejó caer también de rodillas frente a la chica a la cual cogió de los hombros y miró a los ojos.
Ella ladeo levemente la cabeza tomó aire y por fin lo dijo.
- Yo te quiero y te quiero a ti, y no me importa nada más ¿¡Por qué tiene que importarte a ti algo que tal vez nunca pasé!?- Gritó ella enfadada y rompiendo a llorar.
Él permaneció callado y sorprendido al principio, durante un instante esquivó la mirada de Yuffie.
- Por favor.- dijo la chica. Estirando su brazo y sujetando la camiseta del chico. Esté de nuevo volvió a mirarla a los ojos y después paso su mano por la mejilla de ella secando sus lagrimas, seguidamente la besó.
Segundos después la miró y negó con la cabeza.
- Lo siento. Fui un egoísta, tenía miedo, de que me importaras demasiado, y de poder perderte algún día, pero no puedo dejar de quererte. No sé porque motivo, nunca me había sentido así, nunca me había importado nada, pero no puedo, ni podría olvidarte por más que lo quisiera. – Dijo sin apartar la mano.
Segundos después ella se lanzó a sus brazos. Él la abrazó con fuerza y cerró los ojos unos instantes hasta que por fin rió levemente y rompió el silencio
- ¿Nos podríamos levantar? Me estoy poniendo la ropa echa una pena.- dijo en tono de broma.
La chica se alejo de él y se rió.
- Eres tonto.- dijo volviendo a besarle.
Segundos después el chico se levantó y ayudó a Yuffie a ponerse en pie, mientras tanto en la entrada de la mansión de Nibelheim se habían situado unas cuantas personas.
La mayoría mirando sin estar muy seguros de que pasaba. Finalmente Vincent se acercó.
- ¿Qué tal si entráis y seguimos con la reunión? – dijo el hombre.
Reno se asomó tras él, miró entonces a Cloud y sonrió.
- Mejor hacemos otra cosa, les explicas la situación, les cuentas la historia y para la próxima, ya entonces, aparezco.
- ¿Estás seguro?- De nuevo Reno se asomó y miró a Cloud otra vez.
Sabía que no le caía nada bien, que le iba a pedir explicaciones y aquello no era algo que le apeteciera demasiado.
- Sí, sí que lo estoy.- Dijo riendo, y mirando de reojo a Vincent.
Yuffie se encogió de hombros y sonrió mientras Reno tiraba de ella de la mano alejándose del lugar a la vez que Vincent negaba con la cabeza y sonreía ligeramente.
- De acuerdo nos vemos el mes que viene.- dijo el moreno
- ¡Hasta el mes que viene!- Gritó la chica agitando el brazo mientras se alejaba.

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