El ultimo
Apenas pisar el último escalón Reno miró a su alrededor, desplegó el arma y dio un par de pasos, en ese momento tras él pudo escuchar un ruido.
El pelirrojo lanzó un golpe haciendo que la criatura que al parecer se había deslizado tras él desapareciera segundos después.
- vaya, vaya.- dijo una voz.
Instantáneamente Reno se giró.
Entonces reconoció al hombre que se hallaba frente a él, era el de la foto que había visto en el archivo.
- Así que tú eres la cabeza de todo esto.- dijo el pelirrojo.
Su enemigo mostró una sonrisa cínica.
- Podría decirse que sí.- dijo mirando a su alrededor.
- ¿Y tu nombre es?- el tipo comenzó a reír de forma un tanto histérica.
- No recuerdo mi nombre, no lo tengo, soy solo un nombre de un proyecto, ¿no es eso lo que hacíais en Shinra?
- No sé de qué me hablas.- dijo entornado la vista Reno.
- Sí, sí que lo sabes, a mí no me engañas.- replicó el hombre acercándose levemente mientras que Reno retrocedía unos pasos.
- Sé que cuando Tseng fue dado por muerto tú fuiste el líder de los turcos hasta que Rufus se curó del Geostigma, momento en el cual de nuevo fue nombrado Tseng como tal y tu pasaste otra vez a un segundo plano durante un año. Hasta ahora claro, que los turcos han sido disueltos, ¿me equivoco?
- Estas muy al tanto de lo que se cuece en Shinra.- Dijo Reno cínicamente a la vez que pensativo.
Miró entonces hacia arriba, sobre la zona en la que estaba el hombre había una especie de líquido verde brillante.
- Creía que las fuentes de Mako habían sido erradicadas.- dijo volviendo la vista al hombre.
- Nunca serán erradicadas, nada será nunca erradicado del todo mientras las víctimas de Shinra sigamos existiendo.- de nuevo volvió a reírse poniendo a Reno los pelos de punta. – No tienes idea de nada, los turcos habéis estado más de un año en el idilio sin ser apenas conscientes de lo que se estaba cociendo lejos de Midgar, pero ya no importa, voy a vengarme de Shinra. De lo que me hicieron.
- Harás daño a mucha más gente.
- ¿Acaso a ti te importa eso?- Reno recapacitó unos instantes.
- Si me hubieras preguntado eso hace tan solo unos días tal vez te habría respondido que me era indiferente, pero me temo que ya no.- Dijo de forma contundente.
El hombre entornó los ojos y dio un paso con decisión hacia el pelirrojo.
- Bien, en ese caso.- dijo mirándose la mano.- creo que no puedo dejar que te interpongas en mi camino.- En cuestión de segundos lo que antes era una mano se transformo en una especie de garra.
Se abalanzó contra Reno sin decir nada más. Arañándole uno de los costados y haciéndole estremecerse, el pelirrojo abrió los ojos de par en par y se llevo la mano al costado, era como si le hubieran clavado cinco agujas, de nuevo la criatura se dirigió hacia el chico el cual de una patada le hizo caer al suelo, para después lanzarse a por él con la barra neutralizadora.
Consiguió apenas rozarle, sin embargo la electricidad liberada por el arma hizo al tipo gritar de forma desgarradora a la vez que saltaba hacia atrás.
- Así que la electricidad te sienta mal ¿no?- dijo Reno sonriendo cínicamente.
Aquello le iba a venir bien.
De nuevo se lanzó a atacarle, Pero su enemigo era demasiado rápido.
Saltó por encima de Reno y se situó tras él a la par que le daba una patada en la espalda y le hacía caer hacia delante.
A pesar del dolor el pelirrojo se levantó pesadamente y se puso frente a su enemigo de nuevo.
- Me he cansado de jugar.- dijo el hombre.
Entonces dio un par de pasos hacia atrás, durante unos instantes se estremeció hasta que finalmente unas extrañas cuchillas surgieron de su espalda y ambas manos se convirtieron en afiladas garras al igual que sus piernas y sus pies mientras su piel comenzaba a tornarse de un color verdoso.
Reno abrió los ojos sorprendido y retrocedió levemente, segundos después la criatura arremetió contra él.
El pelirrojo cayó al suelo al recibir el golpe y dar su espalda contra una especie de caja puesta en la pared. Casi no podía respirar, sin embargo se levantó pesadamente frente a la criatura.
- vaya, no te falta valor, pero no debes ser muy inteligente.- se le abalanzó de nuevo, pero el chico interpuso su arma entre él y el golpe e hizo que aquella cosa recibiera otra descarga.
De nuevo el tipo chilló y volvió a retroceder, el chico apenas se mantenía en pie, respiraba con dificultad, pero no iba a rendirse, y pretendía dejárselo claro.
- ¡Miserable humano! ¡¿Crees que pues vencerme?! ¡No puedes hacerlo!- Dijo furioso.
En ese momento se escuchó un disparo, la criatura se llevó una de las garras a su hombro derecho.
- Solo no, desde luego.- dijo Vincent, esté lanzó a Reno su arma, la cual el chico rápidamente activó.
Miró entonces el líquido azulado que había sobre aquella cosa, si usaba las dos armas eléctricas y el líquido hacía de conductor… intercambió una mirada con Vincent el cual también miró hacia arriba pareciendo entenderle.
- ¡Dispara! – dijo el pelirrojo.
Sin titubear el hombre lo hizo.
En cuestión de segundos la criatura se empapó del líquido y se formó un charco bajo la misma.
Su enemigo apenas tuvo tiempo de percatarse de lo que planeaban hacer, el pelirrojo se anticipó agachándose activando las armas lanzando una descarga tras otra.
La criatura trató de huir de la trampa, pero era demasiado tarde, se derrumbó y comenzó a chillar y retorcerse de dolor.
A pesar de que sus gritos eran estremecedores el chico no alejo las armas… No hasta que dejó de moverse.
Vincent miraba a aquel ser algo apenado en parte.
Solo era una víctima más de Shinra, una víctima más de las muchas de una larga lista que nunca iba a terminar, en aquella sala había tres de ellas.
Entonces miró a Reno el cual fríamente sin reflejar ningún tipo de sentimiento en su rostro observaba a la criatura a la vez que mantenía las armas en su lugar.
Entendía que había sido un turco, que por eso aquello no le afectaba, ni los gritos de aquel ser, a la hora de matar era una persona fría, había sido entrenado para eso.
Vincent negó con la cabeza, no, definitivamente la lista de víctimas de Shinra nunca terminaría.
Finalmente Reno se levantó tras ver a la criatura inerte, tenía los ojos abiertos de par en par y la boca desencajada a causa del dolor, pero le era indiferente, entonces cogió aire, tiró el arma de Rude al suelo y se llevó la mano derecha a la cabeza, se sentía mareado, cansado, retrocedió un poco y liberó un suspiro de alivio.
- Gracias.- dijo por fin el pelirrojo.
- Estás completamente loco.- replicó Vincent.
Entonces miró a su alrededor. A la derecha había una puerta y una especie de laboratorio.
- Deberíamos destrozar esto.- dijo por fin.
Reno ladeó levemente la cabeza.
- ¿No crees que podría resultar útil todo esto?- dijo pensativo.
Entonces observó a Vincent el cual le miraba con una mezcla de sorpresa e indignación cruzándose de brazos.
- vale, vale ya lo pillo.- dijo el pelirrojo riendo mientras subía las escaleras. – Creo que hay explosivos arriba.
- ¿Tienes que hacer reventar siempre las cosas?
- De pequeño siempre me gustaron los fuegos artificiales.- respondió Reno.
- ¿Qué vas a hacer?- preguntó Vincent tras un largo rato de silencio.
Estaban casi llegando a la salida, y apenas habían intercambiado una palabra, Reno le miró.
- ¿Hacer?
- En respecto a Yuffie, después de reventar esto, ¿qué vas a hacer?- el chico paró en seco.
- No estoy seguro, supongo que, despedirme.
- Ella te quiere.- dijo Vincent algo molesto, pero era la verdad al fin y al cabo.
- Pero no debe hacerlo.- Replicó el pelirrojo.
Vincent le miró algo decepcionado. Aunque Reno no fuera precisamente la persona que él consideraba adecuada para ella, era a quien Yuffie quería.
Entonces recapacitó unos instantes ¿Pero quién era adecuado para Yuffie?, Vincent negó con la cabeza.
Él conocía a la chica de años, mucho mejor que el pelirrojo, siempre había tenido una especie de vinculo con ella mientras que Reno no. Y sin embargo…
En el fondo aquello le hacía sentir mal, saber que a ella nunca más le iba a importar, no como le importaba Reno. Yuffie le apreciaba, y le quería pero no como tal vez Vincent hubiera querido que lo hiciera alguna vez, de hecho ella lo hizo y solo ahora se daba cuenta. En ese momento habría dado su vida por volver unos meses hacia atrás o mismamente antes de que conociera a Reno, por estar a su lado, todo habría dado igual, él se sentía idiota por haber perdido tantas oportunidades que ella quiso estar a su lado y aquel tipo sin embargo era un cobarde, una persona incapaz de aceptar que algo le importaba más que su propia vida.
Se dispuso a comenzar a reprocharle cuando en ese momento alzó la vista a la vez que el pelirrojo y vio a Yuffie la cual les miraba sorprendida.
- ¿Qué haces aquí?- preguntó Reno algo confuso.
- Tardabais mucho e iba a ir a buscaros.- indicó ella.- pero veo que os habéis apañado bastante bien.
- Voy subiendo.- dijo Vincent pasando junto a Yuffie algo pensativo.
Reno y ella intercambiaron la mirada unos instantes.
- Así que, ¿vas a despedirte?- dijo la chica por fin.
- Escucha tiene una explicación…
- ¡No lo entiendo!- Gritó Yuffie.
- ¡Pero si aun no te he dicho el porqué!
- Me dan igual los motivos
- Pero, yo no, tú, no me conoces, pero, yo sé que esto, creo que no tiene sentido.- el chico hablaba de forma incoherente, pensativo, sin saber cómo expresar lo que sentía y a la vez lo que le impulsaba a tener que alejarse de ella.
Entonces se acerco a la chica y la cogió por la cintura para segundos después besarla.
- Me importas demasiado como para esto, yo, lo siento. No puede ser.- dicho aquello la soltó y se alejó subiendo las escaleras, mientras Yuffie se quedaba allí quieta, sin saber qué hacer, ni que decir, de repente se sentía estúpida, porque a él ella le importaba, pero no lo suficiente como para quedarse a su lado..