La nueva amenaza
Cuando Reno se despertó serían las dos de la mañana, abrió los ojos y miró a su alrededor.
Quería ver como estaba la chica, pero Vincent le había recomendado descansar y esperar hasta el día siguiente.
Se sentó en la cama pensativo, levantó la vista unos instantes y se llevo la mano a la cabeza, tenía el pelo suelto y ahora también limpio, pero aun le dolía el golpe.
Entonces se fijó en una de las esquinas de la habitación, parecía salir una luz por debajo de un extraño pilar.
Entornó la vista, se puso las zapatillas y se aproximo al lugar.
- Vaya, vaya ¿y esto qué es?- dijo en voz baja sonriendo levemente.
Todo el mundo había oído hablar de la mansión Shinra, de sus secretos y particularmente a él no le faltaba curiosidad por saber que había ahí abajo.
Palpó la pared buscando algún tipo de mecanismo que abriera la columna, no tardo en encontrarlo.
Cruzó la puerta y está se cerró tras él.
Miró entonces una antorcha encendida a la derecha, la cogió y se asomó hacía abajo, al ver la altura sintió un leve escalofrió, pero eso no le detuvo.
Fue bajando despacio las escaleras las cuales parecían haber sido algo restauradas, pero que crujían a cada paso que daba.
Apenas llegar abajo miró a su alrededor comenzó a andar hacia delante, en ese momento escucho un breve un chillido, se giró y pudo ver como una rata corría de un lado a otro del pasillo.
Siguió todo recto el oscuro y húmedo sótano hasta que a la derecha vio una puerta la cual parecía de una mazmorra, cerrada con un candado, Frente a él sin embargo había una puerta de madera.
Se aproximó a la misma y la abrió con cuidado.
A oscuras apenas podía verse nada, solo percibía un ambiente muy cargado, olores químicos extraños y algo a podrido lo cual casi le hizo darse la vuelta, pero no fue así.
Buscó algún interruptor iluminando con la antorcha lo poco que podía, hasta que por fin lo encontró.
Apenas pulsarlo se quedo ensimismado, aquello parecía un laboratorio, al fondo había una especie de biblioteca pero era algo macabro.
Había polvo en una de las mesas, aun así podía distinguirse sangre reseca sobre la misma y al lado de ésta había un par de contenedores, en los cuales parecían haber estado humanos, debido a extraños rasguños en los mismos.
Recordó entonces el caso de Cloud y Zack en el cual él participó formando parte de uno de los escuadrones de búsqueda hacia ya ocho años, los sujetos habían escapado de dos contenedores como esos en Nibelheim, probablemente fueron aquellos. Entornó los ojos unos instantes y sintió un escalofrió, fuera lo que fuera lo que se les hizo allí no debió ser agradable.
Puso entonces la mano en uno de ellos.
-Yo no habría sido capaz de soportar esto.- susurró despacio.
Entonces vio unos cuantos libros de notas sobre la mesa. Cogió uno de ellos y comenzó a leer.
- No deberías estar aquí.- dijo una voz entonces.
El pelirrojo levantó la vista y miró a la niña que había visto en la planta de abajo hacia unas horas.
- ¿Te vas a chivar?- se burló él con retintín.
- No te han dado permiso para bajar, eso es de mala educación y una falta de respeto, si Vincent se entera de…
- Él no se enterara hasta mañana.- dijo comenzando a leer de nuevo.
Se quedó pensativo unos instantes.
- ¿Cómo te llamas?
- Shelke.
- Eso me pareció oír antes. Tu nombre me suena.
- Estuve involucrada en la batalla contra los Deep Ground Soldiers hará cosa de un año formé parte de su grupo.
-Ya veo.- susurró Reno pensativo y sorprendido a la vez.- Oye, escucha, es importante que averigüe unas cosas, necesito estar aquí y leer esto, no digas nada.
- Has traído a Yuffie, supongo que puedo confiar algo en ti.- dijo la niña girándose.-Pero si Vincent te encuentra aquí yo no sé nada, además ahora debería estar durmiendo.
- ¿Y por qué bajas aquí a estas horas?- preguntó entonces Reno.
Ella se encogió de hombros.
- No lo sé, me trae recuerdos, simplemente, pero no sé de lo que.- dicho aquello salió por la puerta dejando al pelirrojo desconcertado.
Cuando Vincent se asomó al cuarto no encontró a Reno en el, aquello le inquietó un poco aunque perfectamente podía haberse ido.
¿Que se podía esperar de un miembro de los turcos? Entonces recapacitó unos instantes, había parecido muy preocupado el día anterior, no, no se había ido.
Estaba seguro, había entre él y Yuffie algo que no le agradaba y que no comprendía muy bien, pero no la habría dejado.
Revisó toda la planta de arriba, al no encontrarle bajó al piso inferior y se dirigió a la habitación de la derecha, allí estaba el chico, pensativo, mirando por una ventana, se había puesto uno de los trajes que Vincent le había dejado, pero por supuesto a su manera, camisa por fuera, con los dos botones de arriba desabrochados, chaqueta abierta, sin corbata y con aquellos zapatos.
Al moreno le extrañó que no hubiera subido a ver a la chica y al aproximarse se percato de que apenas había debido de dormir.
No necesitó decir nada para que el pelirrojo se percatara de su presencia y fuera él quien rompiera el silencio.
- Me encanta éste sitio.- dijo Reno.- Está habitación, para ser exactos. Es extraño, tiene algo inquietante, pero a la vez me hace sentir tranquilo.- dijo algo concentrado mirando por la ventana.
- ¿Por qué viniste aquí?- dijo Vincent.- Pensé que subirías a ver a Yuffie.- comentó.
El chico guardo silencio unos instantes.
- Me pareció ver a alguien.- Respondió el pelirrojo.
- ¿A alguien?- preguntó Vincent.
Reno sonrió de un modo un tanto melancólico.
- Si, una sombra, pero, no había nadie.- El moreno se cruzó de brazos.
- He arreglado esta casa desde que volví tras resolver unos “incidentes” en Kalm, y lo arregle bastante, antes estaba plagada de seres que habían escapado del sótano, la limpié, y ahora es un lugar bastante acogedor, dudo que vieras nada aparte de a mi o a Shelke.- Reno miró levemente hacia atrás de reojo.
- ¿También arreglaste el piano?- Vincent le miró sorprendido.
- No.- dijo fríamente.
- Ni la habitación de arriba donde dormí ayer, por supuesto. No hay papel pintado como en las demás. Tampoco hay más de una lámpara eléctrica. Siquiera se han cambiado las cortinas ni las estanterías, nada. ¿Por qué?- durante unos instantes si Vincent no palideció fue porque no podía hacerlo.
- No es de tu incumbencia.- dijo dirigiéndose a la salida del cuarto.
Reno le miró, estaba algo indeciso, no sabía si decirle lo de la biblioteca o no, finalmente decidió hacerlo.
- He visto ese sótano.- dijo de forma un tanto desafiante, Vincent se giró de nuevo y se aproximó a él.- He leído los informes de Shinra, sobre ti y unos cuantos experimentos más.
- ¿Qué pretendías encontrar?- preguntó el moreno.
- Supongo que respuestas.
- ¿A qué?
- A Shinra.-Vincent guardó silencio unos instantes.
- ¿Pretendes retarme? o ¿Quieres ofenderme por algún motivo?- dijo por fin tras unos segundos.
Reno liberó un suspiro y agachó la cabeza pero alzo la vista.
- No, en absoluto, ella, me refiero a Yuffie, propuso venir aquí a verte antes de ir a reventar esa base. Pensó que podías resultar de ayuda y yo también lo creo.- Vincent le miró fijamente.
- ¿Por qué?- Reno sonrió cínicamente levantando la cabeza.
- Has sido uno de los turcos, conoces los procedimientos ante ciertos casos y has sido víctima de la traición de Shinra, sin embargo, en esta ocasión no ha sido así, sino que alguien ha intentado hacer que el asesinato de los turcos pareciera una obra de Rufus Shinra, así como pretenden que lo sea la expansión del virus que quieren liberar.
Lo cual me lleva a pensar que alguien quería que los turcos rematáramos a Rufus o le culpáramos completamente.- entonces hizo una breve pausa.
- Y necesito saber a quien más traicionó Shinra, las listas de las personas con las que experimentó y sobrevivieron y que al igual que tú, sigan vivas y puedan querer vengarse.
- ¿Y si no es así? ¿Y si no es alguien que pretenda vengarse de Shinra, sino sacar beneficio propio? o realmente se trate de quien todo el mundo sospecha.- dijo Vincent. Reno cerró los ojos, para abrirlos segundos después, sonrió y negó con la cabeza.
- Estoy seguro de que a pesar de haber reventado esa base aun existe ese virus y lo tiene alguien que no es de Shinra. Aquel tipo que detonó la bomba me lo confirmó. Dudo que mintiera para proteger a Shinra.- La expresión de Reno cambió al recordar la explosión y a Yuffie.
Vincent se percató pero prosiguió con la conversación.
- Aun no entiendo cómo puedes creer en Rufus, aunque puedo entender que tu trabajo te obligue a ello.- Reno se quedo pensativo.
- En primer lugar, los Turcos fueron disueltos hará cosa de quince días, un poco más, así que no trabajo ya para Shinra.- dijo Reno sin percatarse de la expresión de sorpresa de Vincent. – Y en segundo, en lo que respecta a Rufus, no es que le crea completamente pero a pesar de ser una persona retorcida creo que no quiere fulminar a la humanidad con una enfermedad, es su gallina de los huevos de oro, sin embargo alguien con ánimos de venganza la propagaría, creando el odio de la gente hacia Rufus Shinra.
Y a ti, por ejemplo, por lo que he leído, al igual que a muchos experimentos, una enfermedad así no te mataría, de hecho, aparte de un grave daño físico nada lo haría, ¿Cierto?- Vincent se quedo pensativo unos instantes.
- Me sorprende que los turcos se hayan disuelto y es curioso que resultes convincente, siempre pensé que eras bastante estúpido.- Reno le miró unos instantes sin pestañear para segundos después sentirse indignado.
- ¿Se supone que eso es un cumplido?- dijo Reno ofendido cruzándose de brazos entornando los ojos.
- Te buscaré esos informes.- dijo Vincent sin responderle.