Oscuridad
- Queda poco para llegar.- comentó Reno virando levemente hacia la derecha.
Yuffie estaba cruzada de brazos mirando hacia arriba y de cuando en cuando cerraba los ojos tratando de evitar marearse, aunque estaba yendo mejor de lo que pensaba.
- Te dolerá el cuello después si sigues así.- dijo él riéndose.
- Déjame, en paz hago lo que quiero para no marearme.- respondió la chica fríamente.
- vamos, no piloto tan mal.
- No, pero odio estos trastos.- dijo de forma dramática.
Reno entonces miró hacia delante.
- ¿Qué demonios es eso?- dijo algo preocupado, Yuffie por primera vez en todo el viaje miró por la ventana delantera.
Parecía una especie de edificio pequeño.
- No estoy muy segura, pero creo que es lo que buscamos.
- Me refiero a la cola roja que asoma desde la cueva de detrás.- Yuffie se fijó atentamente.
- Parece un dragón rojo, pero no creo que tengamos problemas para despacharlo.- sugirió la chica.
Reno se quedo pensativo unos instantes.
- No lo veo prudente.- replicó bajando un poco la altura.
Yuffie se rascó la cabeza unos instantes, parecía estar dándole vueltas a algo.
- Creo que antes de ir allí abajo deberíamos ir a ver a Vincent.
Podría echarnos una mano, está en Nibelheim, en la mansión que decían que era de los Shinra. Si surgiera alguna complicación nos ayudaría.- explicó por fin.
Reno se quedo pensativo, Vincent, era aquel tipo que había sido antes uno de los turcos, con el cual experimentaron hacia bastante tiempo.
- No estoy muy seguro, ¿crees que nos ayudará?
- ¡Claro que sí! Somos amigos y, además, yo aprecio mucho a Vincent, así que no te atrevas a insinuar nada.- dijo ella convencida.- Antes me gustaba, pero el nunca se habría fijado en mi,
Reno entorno los ojos. Aquellas palabras le habían sentado no muy bien, ¿había dicho que le apreciaba? ¿Qué antes le había gustado?
- Me parece que no tendremos tiempo, vamos a bajar directamente.
- Pero…
- He dicho que bajaremos directamente.- dijo de forma cortante.
- Bueno vale.- susurró ella sorprendida.
- ¿Pero qué haremos con el dragón?
- Detrás tenemos un rifle que podremos usar en caso de que nos ataque.
- ¿Qué se supone que vamos a hacer con un rifle…? Esa criatura debe de ser enorme- expresó la chica despectivamente.
- Tiene unos dardos tranquilizadores, habría que dispararle unos cuatro para dejarlo dormido una hora. Pero podría hacerse.- indicó él en tono explicativo.
- ¿Estás seguro de que funcionará?
- Por supuesto. Aunque tal vez no sea necesario usarlos.- dijo él.
- Me preguntó si aparecerá ese tipo.- comentó Yuffie.
Reno sonrió cínicamente.
- Vamos a comprobarlo.- retrocedió de forma considerable con el helicóptero y activó una serie de botones que hizo que a cada uno de los lados saliera un arma, parecían unos lanzacohetes.
Yuffie miró sorprendida el despliegue de las armas.
- Éste helicóptero es bastante antiguo, pero es de mis favoritos.- dijo el pelirrojo riendo.
De nuevo se hizo con el mando del helicóptero encendiendo una especie de pantalla con un radar, bajó un poco la altura y pulso un botón rojo del mismo. Rápidamente de cada uno de los lados salió un misil que dio de lleno en el laboratorio.
Fue cuestión de segundos, lo que antes parecía un edificio se había convertido en ruinas. Yuffie miraba con los ojos abiertos de par la escena, él por su parte parecía encantado con el resultado.
El pelirrojo sobrevoló con el helicóptero las ruinas unos diez minutos y Yuffie comenzaba a impacientarse.
- ¿No bajamos ya?- preguntó la chica.
- No, aun no.- dijo pensativo Reno.
A lo lejos le había parecido ver algo y trataba de asegurarse de que era seguro aterrizar, finalmente dio un par de vueltas a las mismas y entonces sí bajó, cogió su arma y miró el lugar en el que habían visto antes el dragón.
- Ha debido de huir.- dijo Yuffie mirando hacia la cueva.
- Sí, es lo más lógico. Aun así ten cuidado.- Reno se acercó a las ruinas y dio una patada a unas piedras para ver el cartel que había debajo. “Centró de investigación 77”
- Llegáis un poco tarde.- Yuffie y Reno se giraron casi instantáneamente.
El hombre estaba malherido en el suelo, al parecer una de las explosiones le había dado de lleno.
El pelirrojo se echó a reír.
- Para nada, he llegado en buen momento. Me parece que me ha tocado premio doble y uno de ellos es el gordo.- Yuffie se estremeció levemente al ver a aquel tipo.
Por algún motivo le causaba escalofríos. Se percató entonces de sus ojos, eran negros pero con un extraño tono rojo.
- Reno, no es humano.- dijo ella.
- Vaya eres una chica muy lista.- replicó el hombre que se encontraba agonizante.
El ex-turco ni se inmuto a la vez que se acercaba al tipo, mientras Yuffie se quedaba detrás.
- Lo sé, es un experimento de Shinra.- dijo Reno de forma sosegada.
Yuffie miró a Reno sorprendida.
- Sí, uno de los muchos experimentos que Shinra creó contra su voluntad, uno de los muchos a los que traicionó.- dijo de forma despótica y casi sin voz.
- ¿Entonces no te envió Rufus a matarnos?- preguntó de forma directa Reno.
A la vez se agachó al lado del hombre poniendo una rodilla en el suelo junto a él.
Era consciente de que no tenía mucho tiempo antes de que falleciera.
- No, no se trata de Rufus.- Reno sacudió la cabeza. Sus sospechas eran ciertas
- ¿Y entonces? ¿Quién fue? – dijo sujetando al hombre, el cual estaba desangrándose en el suelo, de la camisa.
- Rufus contrató a una serie de científicos, y de personas para el proyecto, si alguien hablaba simplemente pagaría las consecuencias. Pero mi jefe se infiltro, decidimos reventar los laboratorios de Shinra, hiriendo a Rufus, y venir aquí a llevarnos la base del virus y los genes de unas criaturas que pretendía clonar aunque en ese respecto llegamos tarde.- dijo casi sin voz.
- ¿Quiénes han planeado todo esto? – Dijo Reno.- ¿¡Y a quienes quería clonar!? ¡¿Por eso estudiaba la implantación de recuerdos?!
- Somos víctimas de Shinra, más víctimas que nadie, pero pronto nos uniremos, seremos más y los más débiles morirán mientras que los supervivientes culparán a Shinra.
- Reno abrió los ojos de par en par. Así que de eso se trataba. Alguien pretendía liberar una especie de pandemia y culpar a Rufus.
- ¡Dime quien es la cabeza de semejante locura!- dijo cogiendo al hombre de la camisa y zarandeándole.
Éste se echó a reír.
- Al, al destruir esto les has retado, no vivirás tranquilo a partir de ahora, ni tú, ni ella, si el virus no os mata antes.- en ese momento sacó un detonador, el pelirrojo miró el cable y hacia donde estaba dirigido.
- ¡¡Aparta de ahí!!- dijo a Yuffie.
Reno soltó al hombre y corrió hacia ella, pero ésta solo tuvo tiempo de mirarle y levantar la cabeza segundos antes de que el tipo apretara el botón y todo se volviera oscuro.
Cuando Reno despertó tenía a su derecha el cadáver de aquel tipo que había hecho detonar la bomba. Pero solo le importaba una cosa y no era aquello.
Se levantó a trompicones y miró a todos lados, tratando de verla, de ver algo.
Se llevó la mano a la nuca y después se miró, al parecer se había hecho una herida en la cabeza, pero no le importaba, en ese momento nada más le importaba.
Alzó la vista y se giró, entonces la vio en el suelo, inerte, inmóvil, se acerco a ella corriendo, se tiró de rodillas al suelo y la tomó levemente entre sus brazos.
-¡Yuffie!, ¡vamos!, ¡Respóndeme!, ¡Por favor!- gritó el chico a la vez que la zarandeaba.
- No, esto no puede estar pasando, tienes que despertar.- dijo nervioso, la chica sin embargo estaba muy pálida, demasiado pálida, y había demasiada sangre en el suelo, y en su ropa.
- ¡Vamos! Por favor despierta, por favor, no me hagas esto, tú no. Por favor, no me dejes, te, te necesito, no me hagas esto.- estaba nervioso, angustiado, tenía los ojos vidriosos y sentía que no podía respirar, abrazó a la chica unos instantes, aun parecía latir su corazón.
La cogió en brazos y se dirigió al helicóptero lo más rápido que pudo, recordó entonces las palabras de Yuffie. “Creo que antes de ir allí deberíamos ir a ver a Vincent. Podría echarnos una mano y está en Nibelheim, en la mansión que decían que era de los Shinra”, aquel lugar era el más cercano, solo esperaba que realmente el tal Vincent estuviera allí.
Reno aterrizó en mitad de la plaza y bajó del helicóptero, segundos después salió corriendo.
Con cuidado sacó a la chica y se dirigió a la puerta, la cual aporreo con el pie un par de veces.
- vamos…- dijo impaciente con la chica en brazos.
Al ver que no salía nadie dio una patada y entró dentro, estaba acercándose a las escaleras cuando alguien se asomo desde arriba y se dirigía a las mismas para bajarlas.
-¿¡Qué es esto, acaso nadie respeta nada!?- Vincent entonces paró en seco al ver a Reno con Yuffie en brazos, tanto ella como el chico estaban manchados de sangre. Este miró al hombre de pelo largo y oscuro, iba vestido de una forma bastante normal, unos pantalones oscuros y una camisa clara, después de su último encuentro hacia años no era lo que esperaba, de hecho siquiera esperaba que estuviera allí.
- Ayúdala, por favor. Necesito ayuda.- Suplicó él casi sin aire.
Vincent se dirigió a ambos considerablemente sorprendido.
Bajó y puso la mano en la frente a la chica, seguidamente la tomó el pulso, el cual era algo débil.
- Sígueme.- dijo fríamente mientras de forma rápida subía las escaleras.
En ese momento una niña de pelo rojizo y ojos claros, la cual llevaba un chándal azul claro.
- ¿Qué ocurre?- preguntó alarmada. En ese momento vio a la chica en brazos del pelirrojo.- ¿¡Es Yuffie!? ¡¿Qué ha pasado?!- dijo sorprendida y mostrándose preocupada entonces.
- Shelke, Vete a tu cuarto hablaremos más tarde.- ordenó Vincent a la niña mientras guiaba a Reno hacia el lugar donde debía de dejar a Yuffie.
La chica estaba tumbada en la cama, había recuperado algo de color en la piel, Reno seguía pensando que estaba demasiado blanca, pero parecía estar mejor.
- ¿Se pondrá bien?- preguntó preocupado.
- Sí, he cortado la hemorragia del brazo, aunque tardará un par de días en recuperarse y tal vez más en despertar, ha perdido mucha sangre.-Durante unos instantes solo se escuchó el crujido de algunos muebles en la habitación.
- ¿Qué ocurrió?- preguntó por fin Vincent.
Reno miró a Yuffie, estaba aun algo confuso.
- No lo sé, es complicado, se trata de que al parecer Rufus pretendía lanzar un virus simplemente molesto para después vender la cura, pero alguien atentó contra su vida y mandó un asesino a sueldo a matarnos a los turcos. Pensamos que había sido Rufus, pero, cuando encontré al causante dijo que Rufus no fue quien lo envió, sino que alguien se ha hecho con la base de ese virus, la más violenta. El hombre iba de parte de otra persona y parecía un experimento de Shinra. El caso es que después de decirme un par de cosas detonó un explosivo, Yuffie estaba más cerca.- dijo llevándose la mano a la cabeza.- Maldita sea debí de matarle antes de que pudiera hacer nada.- Vincent le miró, se acerco al chico y le puso la mano en el hombro, No le caía especialmente bien, pero parecía preocupado por la chica.
- No ha sido culpa tuya.- entonces miró su camisa y chaqueta manchadas de sangre y algunos rasguños en sus manos.
- ¿Y tú estás bien? ¿Tienes alguna herida de gravedad?
- No, yo, yo estoy bien.- dijo fríamente, parecía no querer moverse de aquella silla situada junto a la cama de la chica.
- Deberías de bañarte, cambiarte de ropa comer algo y descansar…
- No, yo, no quiero moverme de aquí.- dijo él.
- Así no vas a ayudarla.- dijo Vincent observándole.
Estaba seguro de que como miembro de los turcos no era la primera vez que se veía envuelto en alguna situación similar. Que no era la primera vez que veía tanta sangre o más, pero el hecho de que se tratara de Yuffie le había afectado considerablemente, siquiera sabía que hacia viajando con ella, pero no estaba en condiciones de que le interrogara.
Reno recapacito unos instantes y se levantó de la silla.
- Supongo, que tienes razón.- dijo pensativo.
Vincent asintió.
- Te dejaré algo mientras lavas tu ropa.- salió de la habitación con Reno y giró hacia la derecha, pasó delante de las escaleras y girando de nuevo a la derecha y después a la izquierda le mostró una habitación.
- Es donde yo duermo, pero puedes quedarte aquí si quieres, hay una ducha saliendo, a la derecha, iré a buscar algo que puedas ponerte, suelo tener algo para dormir en caso de de recibir “visitas inesperadas” y cuando te despiertes puedes bajar a la cocina a prepararte algo.- Reno asintió y Vincent salió del cuarto, apenas hacerlo el pelirrojo se dejo caer en la cama sentado con la cabeza entre las manos.