11 Junon

on Noviembre 28th, 2007 by Shialid

Junon

Yuffie y Reno tardaron apenas dos horas en llegar a Junon, a decir verdad a ella le había sorprendido la decisión de Reno.
Éste se acerco al aparcamiento en el cual había alquilado la moto, la dejo en su lugar y puso unas cuantas monedas en la maquina que había a la salida.
- No lo esperaba.- Reno miró a Yuffie la cual estaba tras él algo extrañado.
- Son cincuenta Gils, creo que los puedo pagar yo.- Bromeó el chico.
Yuffie se echo a reír.
- No me refería a eso, me refería a que decidieras a acabar con la fuente del virus. – Él sonrió levemente.
- Rufus dijo una vez que tenía una deuda con el planeta, y que tenía que saldarla, pero hay gente que nunca cambia. Evidentemente él no lo ha hecho, nos engaño a todos, al menos a nosotros y de alguna forma quiero hacerle pagar el mandar a alguien a matarnos, si es que es cierto.
Yo en su día creí en volver a reconstruir Shinra, me siento algo, decepcionado.
No lo hago por solidaridad.- concluyó no muy convencido.
- Pero lo haces y a mí eso me parece suficiente.- dijo Yuffie ladeando levemente la cabeza.
Entonces guardó silencio unos instantes.
- Me preguntó qué pasará si Rufus despierta.- sugirió la chica cambiando de tema.
- No lo sé. Todo esto es muy raro.
- ¿Raro?
- Sí, es muy retorcido pensar que tenía pensado esto, no sé si juzgarle aun, al menos hasta no estar convencido de que ese tipo es un enviado de Rufus.- Yuffie no estaba muy segura de si no quería aceptar que Rufus les había traicionado o realmente tenía algún fundamento para creerlo.
Miró entonces hacia delante, Reno levantó una pequeña tapadera que había a la derecha del montacargas e introdujo un código haciendo que las puertas se abrieran.
- ¡Vamos!- dijo haciendo un gesto con la cabeza y sacando a la chica de sus divagaciones, Yuffie en una corta carrera subió con él al montacargas.

Apenas llegar arriba Reno avanzó todo un pasillo y cruzó una puerta a la derecha, que daba a otro pasillo.
Titubeo unos instantes y avanzó hasta otro montacargas.
- Hacía tiempo que no estaba aquí.- dijo Reno algo pensativo.- recuerdo que cuando vine por primera vez me pareció impresionante.
- Y cuando viniste aquí por primera vez, ¿a que fue? – preguntó Yuffie con curiosidad.
- A mí primera clase para pilotar.
- ¿Y que se supone que sabes pilotar?
- Helicópteros, naves, aviones…
- Vaya, no está mal.- dijo ella.
- Aquí también aprendí a controlar robots de asalto, por supuesto y vehículos pesados.
- ¿Vehículos pesados?
- Bueno era como llamábamos a los tanques, camiones y similar.- dijo el pelirrojo.
- ¿Todos los turcos aprendíais eso?- preguntó ella algo sorprendida.
Él la miró y se rió sutilmente al ver su expresión.
- No, para nada. Aunque todos sabíamos manejar cierto tipo de transportes básicos como lo son los helicópteros, coches y camiones, cada uno se especializaba en una cosa.
- ¿Por ejemplo?
- ¿A qué viene tanto interés?- preguntó riendo él.
- Curiosidad.- respondió la chica.
- Pues, por ejemplo, Rude se especializó en varios modos de combate, Irina en tecnologías y Tseng en diversos tipos de organización y control militar. Después organizaban equipos en consecuencia. Los había de mayor y menor rango. Nosotros éramos los primeros, es decir de mayor rango.
- Que lastima.- respondió Yuffie riendo.
- ¿Cómo?- preguntó Reno.
- Si erais lo mejor que Shinra tenía no quiero imaginar cómo sería lo peor.- dijo la chica poniéndose las manos a la espalda y mirando hacia arriba pícaramente.
Reno entornó los ojos.
- Es increíble que eso me lo diga alguien con una puntería tan mala como la tuya, porque hay que ser incapaz, para no atinar a la hora de lanzar un shuriken a un gusano de de más de dos metros.- replicó tosiendo, y haciendo alusión a la criatura que atacó a Reno cerca de Costa del sol.
- ¡Solo fue mala suerte! ¡Yo, yo no tengo mala puntería! ¡Eso es mentira!- dijo ella.
- ¡Es verdad!- dijo él.
- ¡Mentira!
- ¡Verdad!
- ¡Mentira!
- ¡Verdad!- en ese momento se abrió la puerta del montacargas, allí había un hombre que les miraba algo confuso.
Ambos se pusieron rectos, él se coloco la chaqueta y Yuffie se sacudió el pantalón.
- Buenas tardes, ¿sube?- preguntó Reno mostrando su mejor sonrisa y apuntando con el dedo hacia arriba.
El hombre miró a la chica y después al pelirrojo algo sorprendido.
- N… no, gracias.- Reno pulso el botón del montacargas de nuevo sin dejar de sonreír hasta que las puertas se cerraron.
- Creo que se ha asustado por los gritos.- dijo Yuffie riéndose.
Reno no pudo evitar reírse también de la situación a la vez que negaba levemente con la cabeza.

-¿Ese es el helicóptero? – dijo la chica.
Habían entrado en uno de los almacenes en el cual estaba el aparato, era bastante grande y parecía seguro, sin embargo a Yuffie no le inspiraba mucha confianza.
- Así es.- indicó Reno.
- No me encuentro muy bien.- dijo la chica llevándose la mano a la cabeza.
- ¿Qué es lo que ocurre? – nunca he subido a uno de estos y no creo querer hacerlo, suelo marearme en estas cosas.
- ¿Te mareas?
- Sí.- Reno no pudo evitar echarse a Reír.
- No tiene gracia.- dijo ella seriamente cruzándose de brazos y dando un golpe con el pie en el suelo.
- Vale, vale.- dijo sonriendo al ver la expresión de la chica.
- Pero en el barco parecías estar bien.
- Sí, bueno, me he acostumbrado a viajar en barco, en vehículos de tierra e incluso en naves, por ejemplo en el viento fuerte no voy mal.- él la miró y liberó un suspiro.
- Yo nunca me he mareado, pero alguien me dijo una vez que si me mareaba tratara de dormirme o cogiera aire y contara hasta diez fijando la vista en un punto fijo y así…
- Eso ya me lo dijeron una vez. Algo parecido, y en mi caso no suele funcionar.- Reno se quedo pensativo, parecía estar realmente preocupada, aun así no tenía motivos para ello.
Entonces entorno los ojos.
- No has comido ¿no?- preguntó él.
Yuffie le miró extrañada, ¿Por qué la preguntaba aquello? conocía la respuesta.
- No, no he comido nada.
- En ese caso sin nada en el estomago aunque te marees dudo que me vomites encima.
- ¿¡Eso es todo lo que te preocupa!? ¡Además! ¿¡Cómo vamos a salir de aquí!?- Reno se acercó en silencio a una serie de botones que había junto a la puerta, pulso uno amarillo y la zona superior de aquella especie de almacén se abrió de par en par, a continuación el pelirrojo subió al helicóptero y tendió la mano a Yuffie.
- Vamos, confía un poco más en mí.- dijo guiñándola un ojo a la vez que sonreía levemente. – Soy buen piloto.- la chica se acerco a regañadientes, le cogió la mano, subió y se sentó en el lado del copiloto.
- Ponte el cinturón y esto.- dijo el chico pasándole unos auriculares con micrófono.
- ¿Para qué es?
- Si tienes que decirme algo no podrás oírme bien ni yo a ti con las hélices, así que usaremos esto para hablar y escucharnos, a no ser…- entonces la miró de reojo sin dejar de sonreír.- A no ser que prefieras gritarme hasta quedarte afónica.- la chica liberó un suspiro y se los puso.
- ¿Cómo funciona?
- No tienes que hacer nada, cuando los encienda solo hablar y escuchar.- entonces la miró, estaba muy seria y parecía nerviosa.
- No va a pasar nada.- dijo Reno ladeando la cabeza a la vez que encendía el panel de control.
En ese momento ella estiro su brazo izquierdo y cogió la mano derecha del Pelirrojo.
- Más te vale tener razón.- replicó ella mirándole.
Él asintió y entonces Yuffie le soltó. Reno Observó entonces los mandos. A continuación encendió el motor y rápidamente comenzaron a funcionar las hélices.
El helicóptero ascendió despacio, por fin cuando superó la altura del almacén un par de metros comenzó a avanzar.

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