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on Noviembre 28th, 2007 by Shialid

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La moto parecía ir bastante rápido, pero no parecía suficiente para Reno el cual aceleraba demasiado algunas veces, no sabía cómo se sentía exactamente, pero lo más cercano a aquel sentimiento era confuso e indignado.
La chica había desconfiado de él, y de algún modo aquello le hacía sentir más furioso.
Ella iba aferrada a él, en silencio lógicamente, pero completamente seria.
Entonces el chico paró casi en seco.
- ¿No confías en mí?- Ella estaba desorientada, aun seguía aferrada a él y había parado tan de golpe que casi no pudo contestar.
- Yo…, yo sí, pero comprende que hay cosas que cuesta creer.- Ella se sentía culpable, había dudado de él, pero tenía sus motivos, era un ex-turco.
La gente normal no se fiaba de la gente que había formado parte de Shinra, y menos de uno que había formado parte de aquel grupo.
- Eso es un no ¿Cierto? – dijo Reno.
- Quiero creerte.
- ¿Siempre va a ser así?- Ella se estremeció ante la pregunta ¿Siempre? ¿Acaso no pensaba alejarse de ella alguna vez en algún momento?
- ¿Siempre?- preguntó desconcertada.
Él recapacitó su propia pregunta y la de la chica entonces.
- No importa supongo que tu acabarás yendo por tu lado y yo por el mío.- dijo entonces sonriendo melancólicamente.
Parecía haber olvidado el poco tiempo que llevaba viajando con ella, que no eran siquiera amigos aunque él la apreciara.
Yuffie por su parte no se lo había planteado, pensaba viajar con él lo que fuera capaz de aguantar, sin embargo planteándose aquella pregunta solo había una cosa segura, no quería que aquello terminara, no quería dejar de acompañarle a pesar de que solo llevaba unos días viajando a su lado.
Yuffie se aferró a él con más fuerza a pesar de estar parados.
- No.- dijo entonces.
- ¿No?- preguntó él.
- Te creo, no voy a dudar de ti y voy a ir contigo, voy a ayudarte, no me preguntes porqué.- Reno la miró de reojo.
- ¿Lo dices en serio?- Ella le miró fijamente y asintió sonriendo levemente.
Él por su parte correspondió al gesto y volvió la vista al frente.
- Necesitaba oírlo.
- ¿Él qué?
- Que tú confías en mí.- dijo riendo levemente.
El pelirrojo puso de nuevo la moto en marcha.
- ¡Gira a derecha y llegaremos antes!- gritó Yuffie.
Él no dijo nada, aceleró y siguió sus instrucciones.

Apenas llegar al pueblo Reno aparcó la moto, aunque sin mucho cuidado.
- Bien, vamos a poner las cosas en su lugar.- dijo recolocándose la chaqueta.
Ella le miró y no dijo nada aparte de negar con la cabeza mientras sonreía y seguía al chico.
A continuación Reno subió unas escaleras que había situadas a la derecha de tres en tres y llamó a la puerta de la segunda casa.
Yuffie se percató de su cambio de actitud y le siguió corriendo hasta parar a su lado frente a la puerta a la que llamaba.
Segundos después ésta se abrió y asomó Irina.
- ¿Reno? ¿Qué haces aquí? ¿Te has enterado de lo de lo sucedido? – Preguntó desconcertada.
Él sin embargo no la escucho, empujó la puerta empujando a la vez a Irina y se dirigió a Tseng el cual estaba detrás de ella, lo agarró por la chaqueta y le empujo hasta llegar una pared donde lo elevo unos centímetros.
Tseng parecía sorprendido, no se defendió, no hizo nada más que estremecerse levemente al sentir el golpe de su espalda contra la pared.
- Tú lo sabías ¿Verdad?- preguntó Reno sutilmente y con ironía.
El hombre no dijo nada, Reno al ver que no obtenía respuesta le apartó y le golpeó de nuevo contra la pared haciendo que Tseng gesticulara levemente de dolor.
- ¡¿Verdad?!- Gritó furioso entonces.
- No sé de qué me hablas.- dijo casi sin voz Tseng.
- ¡Sí!, ¡Sí que lo sabes!, ¡Tú sabías lo de los nuevos experimentos de Shinra! ¿En que constan esta vez?
- ¡Reno basta!- gritó Irina nerviosa.
Yuffie miraba la escena cruzada de brazos desde la puerta sorprendida pero no quería interponerse y sinceramente que el pelirrojo golpeara a Tseng no le disgustaba.
Reno por su parte prosiguió.
- ¡Tú sabías esto, y a pesar de poner nuestras vidas en peligro te lo callaste! – Irina se acerco y cogió el brazo de Reno tratando de hacer que soltara a Tseng.
- ¡Te estás equivocando!, ¡Ninguno de nosotros sabía nada de los experimentos que mencionaron por televisión!, ¿No es cierto Tseng?- Ante la pregunta y la mirada de Irina el hombre de pelo largo y moreno agachó la cabeza.
Reno le soltó de forma despótica, le había delatado su expresión, Tseng cayó al suelo de rodillas e Irina se acercó a atenderle.
- ¿Tseng?- dijo ella apenada.
- Sí, yo lo sabía.- dijo él tras unos instantes.
La chica se alejó levemente de él y Reno le miró de forma despectiva.
- Pero no sé de lo que constan esos experimentos exactamente, tienes que creerme.
- ¿Creerte?, ¿Ahora?, Tú, Eres, Maldito…- Al pelirrojo no le salían las palabras, estaba desconcertado.
Cogió aire e hizo un gesto con la mano.
- ¿Y qué es lo que sabes?- preguntó por fin
- Poco más de lo que sabéis vosotros ahora, está realizando nuevos experimentos relacionados con biogenética, implantación de recuerdos en sujetos experimentales.
- Y nos lo ocultaste.- dijo apenada la rubia.
- Yo te consideraba un amigo.- reprochó el pelirrojo.
Fue entonces cuando Yuffie se decidió a intervenir.
- Creo que deberías contarles lo que pasó anteayer cuanto antes. Es importante.- dijo la chica a Reno suavemente.
Este suspiró pero Irina sin embargo observó a la chica.
- ¿Por qué has venido con ella?- dijo sorprendida.
- Es una historia muy larga.- Respondió el pelirrojo.- Pero vine a deciros algo más importante.- entonces hizo una breve pausa y miró a Yuffie.
- Anteayer intentaron matarme, se han propuesto acabar con aquellos que puedan “hablar”. Lo que no sé es lo que puedo decir.- Dijo volviendo entonces la vista a Tseng.- Y te agradecía que explicaras de qué se trata.- El se levantó despacio.
- No pienso decirlo delante de ella.- dijo señalando a Yuffie.
Reno inevitablemente se rió ante el comentario.
- Creo que no eres consciente de la situación, quieren matarnos, a los turcos, y ella viene conmigo así que considero que debe saberlo. Y de paso también debería saberlo Rude el cual por tu bien espero que aun siga con vida.- Tseng agachó la cabeza pensativo. – ¡Empieza a hablar!- dijo Reno bruscamente dando un golpe sobre la mesa.
Irina dio un bote, nunca le había visto así.
Yuffie por su parte ni se inmutó mientras que Tseng levantó la vista y le miró sorprendido, su ex-compañero no parecía lo suficientemente calmado como para tomar algún tipo de evasiva como había podido hacer otras veces.
Cogió aire y comenzó.
- Cuando ocurrió todo lo del Geoestigma, Rufus se percató de la capacidad de persuasión de las enfermedades para la población, sus planes eran crear una nueva enfermedad, y después vender la cura a un precio “razonable”
Sabía que nosotros no aceptaríamos, así que me propuso disolver los turcos y abandonar Shinra, o formar parte del plan, evidentemente acepte la primera opción por vuestro propio bien y os lo comuniqué, pero no os explique los motivos precisamente para que esto no pasara. Alguien debió filtrar algo así que atentaron contra su vida. Del mismo modo también ha estado informándose acerca de implantación de recuerdos en sujetos creados pero dudo que eso tenga que ver ahora con la situación.
- Y ahora Rufus ha mandado a un asesino a sueldo para mataros.- dijo Yuffie.- todos la miraron unos instantes.
-Rufus está en coma.- Aclaró Tseng.- ese tipo debió de ser informado antes, y en caso de que a Rufus le sucediera algo así eliminar todos los cabos sueltos.- explicó.
- Cabos sueltos…- repitió despacio Reno.- pero ¿Qué le importa en caso de fallecer? Dudo que le preocupe lo que digan de él después de muerto o que destrocen lo que está haciendo. No tiene una descendencia a la cual asegurar su futuro.- explicó el pelirrojo pensativo a la vez que ladeaba la cabeza.
- No he hablado de morir, he hablado de una situación de coma que puede ser reversible de aquí a un tiempo, en ese caso le interesa que nadie se le adelante, o trunque sus planes sin poder hacer nada.- se mantuvo el silencio unos instantes en la sala.
A Reno no le convencía en absoluto aquella explicación
-¿Y en que consta el virus?- preguntó Irina rompiendo el silencio.
Estaba decaída, pensativa, ¿cómo había podido ocultarla Tseng algo así?, él se percato y liberó un suspiro antes de responder.
- Irina… yo…- Quería darla alguna explicación coherente, cuando se percató de que no podía hacerlo.
Entonces cogió aire y se limitó a responder a la pregunta.
- No tengo idea, pero sé que el problema principal era su especial agresividad, podía matar a diversas personas en tan solo dos días. A Shinra le interesaba crear una especie de agonía duradera, sin llegar a matar, pero que asustara a la población.
- Todo un detalle por su parte.- dijo Yuffie cínicamente.
- ¿Y te dijo donde está la base del virus? – Preguntó Reno.
- La posee una criatura, ha sido creada en monte Nibel, con varios tipos de veneno, en una nueva base cercana a donde estuvo el proyecto Jenova.- Reno se dio la vuelta y se dispuso a salir.
- Yuffie nos vamos.- dijo de forma sosegada.
La chica asintió.
- ¿Qué vas a hacer? – Preguntó Tseng.
- Reventar esa base y matar a ese asesino a sueldo, pero primero le preguntaré quien le envía no me convence esa teoría de que es el enviado de Rufus.
- Estás loco – dijo Tseng a su ex-compañero.- no puedes hacerlo.- Reno sonrió cínicamente y miró a Tseng.
- ¿Sabes?, si Rufus es capaz de mandar a alguien matarnos, y pretende propagar una enfermedad creo que no soy yo el que está loco y estoy seguro de que puedo hacerlo.
- pero volverá a insistir.
- En caso de ser él, eso será si despierta.- respondió Reno riendo mientras salía por la puerta seguido de Yuffie.
Apenas hacerlo salió Irina detrás.
- ¡Esperad!- Yuffie y Reno se dieron la vuelta y vieron a Irina acercarse.
- Quiero que cojas esto.- dijo tendiéndoselo a Reno.
- Es un comunicador, no es tan avanzado como un móvil, pero en caso de apuro podrás informarnos si necesitas ayuda. Iremos lo más rápido posible, por otra parte, hay un helicóptero en la base aérea de Junon, y, creo que los códigos de acceso son los mismos desde que nos fuimos.- a continuación ella le dio una llave.
Reno sonrió y miró a la chica.
Al parecer Irina pensaba como él, sabía que aquello era lo que debían hacer.
- Muchas gracias.- entonces se quedo pensativo.- ¿Me harías un favor?- ella asintió.- avisa a Rude y explícale la situación. Ese tipo dijo que me dejaría para el final, sé que si voy allí tendrá que acudir a defender lo que le han ordenado, pero por si acaso, tened mucho cuidado.
- Sí, por supuesto.- Reno sonrió y se dio la vuelta alejándose a subirse e ir arrancando la moto.
Entonces Irina miró a Yuffie.
- Oye, sé que hemos tenido nuestras diferencias, pero, cuida de Reno, es un amigo, no quiero que le pase nada.- Entonces la tendió una hoja doblada.
La morena pareció algo desconcertada en un principio pero lo cogió.
- Es mi número, si surge algo y él no nos avisa, espero que lo hagas tú. Es muy cabezota a veces.-Yuffie la miró sorprendida y después sonrió ampliamente.
- ¡Claro que sí! descuida.- dijo jovialmente, Irina le devolvió una débil sonrisa y Yuffie se giró para acercarse corriendo y situarse tras Reno en el vehículo.
A Irina aun le intrigaba el porqué viajaban juntos, tal vez recibiría la respuesta si volvían con vida.

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