¿Porque?
- Tendremos que acampar aquí.- afirmó la chica firmemente con las manos en la cintura mirando de un lado a otro.
Reno se encogió de hombros, tampoco era un drama y hacia buen tiempo. No era una persona remilgosa en ese respecto, y probablemente en ninguno.
- Por mí lo que quieras.- dijo el pelirrojo.
- Bien, iré a por algo de leña.- dijo Yuffie animadamente.
- ¿No debería hacer eso yo? – dijo mirando a la chica de reojo.
Ella hizo un gesto con la mano mientras el pelirrojo se tumbaba debajo de un árbol cercano.
Desde la distancia observaba a la chica, se puso las manos tras la cabeza y sonrió a la vez que cerraba los ojos unos instantes.
Cuando Yuffie volvió dejó la madera en el suelo, se dio la vuelta y se percató de que el chico se había dormido completamente.
- Que habilidad tienes.- dijo indignada cruzándose de brazos, entonces recapacitó unos instantes.
Agitó una mano frente a su rostro, si, definitivamente se había quedado dormido.
La chica se puso de cuclillas y lo miró detenidamente.
Cuando dormía parecía ser totalmente inofensivo e incluso frágil. En el fondo tal vez lo era.
Siguió mirándole unos instantes más, hasta que él se movió un poco y la chica previendo que iba a despertarse y de forma rápida se alejó y preparó las maderas para encenderlas. Había acertado, lentamente el pelirrojo abrió los ojos.
Se llevo la mano a la cara y miró a Yuffie.
- Ah, ya estás aquí dijo bostezando.
- Sí, creo que esto será suficiente para iluminarnos un poco, no quiero que se nos acerque nada mientras dormimos y si es así al menos poder verlo.- dijo con toda tranquilidad.
- No creo que alguien se dejara ver en caso de acercarse para atacarnos.- replicó el pelirrojo.
Llevaba parte del camino con la sensación de que alguien se seguía, y no le gustaba la idea.
Eran las tres de la mañana cuando Reno escuchó un chasquido, abrió los ojos de repente y su primera reacción fue mirar a Yuffie.
Ésta permanecía durmiendo plácidamente aunque algo acurrucada, no era para menos había refrescado y la ropa que llevaba no era precisamente de abrigo, apoyó una rodilla en el suelo y se quito la chaqueta para dejarla sobre la chica a continuación se puso de pie y cogió la barra.
Se alejo del lugar poco a poco, despacio al principio, mirando a cada lado, hasta que finalmente vio una sombra la cual persiguió, se había alejado bastante de Yuffie cuando perdió de vista aquello a lo que seguía.
Entornó los ojos, tratando de ver de qué se trataba, pero no parecía haber nadie, ¿lo habría imaginado?
Entonces se giró dispuesto a marcharse y recibió un fuerte golpe en el hombro.
A la vez sintió una fuerte descarga que le traspasaba de un lado a otro, liberó un grito ahogado, pero Yuffie no podía oírle. Ella estaba alejada, durmiendo, al parecer el tipo lo había planeado así.
Dio un par de pasos hacia atrás y observó a su enemigo, un hombre de pelo largo castaño y ojos oscuros.
De nuevo sin hablar, sin decir nada o dar ningún tipo de explicación se abalanzó hacia él.
Debido al dolor apenas pudo esquivarle, pero este empezaba a remitir.
- ¿Quién eres tú?- dijo tratando de ganar tiempo para que el dolor cesara lo suficiente.
- No quieren que hables, ni tú, ni ninguno de los turcos, alguien ha pagado muy bien para que mantengáis la boca cerrada.- aquello fue lo único que dijo antes de lanzarse de nuevo hacia Reno.
Él esperó unos segundos y cuando el contrario estaba lo suficientemente cerca sé agachó para esquivar el golpe y a su vez girarse para darle un rodillazo en el costado derecho. A continuación le golpeó con la vara en el cuello a la vez que liberó una descarga devolviéndole el primer golpe.
El hombre se arrodilló debido al dolor.
- ¿Y cuanto dices que te han pagado?- dijo el chico riendo.
El hombre furioso gritó a la vez que trataba de golpearle de nuevo con la vara, Reno dio varios saltos hacia atrás esquivando los ataques, finalmente una patada en el brazo del tipo, le hizo soltar la vara que él llevaba haciendo que este retrocediera.
Reno entonces se acercó a él confiado.
- ¿Quién te envía? ¿Y qué es lo que no quieren que digamos? – Preguntó fríamente.
En ese momento el tipo sacó una pistola con la cual le apuntó. El pelirrojo se echó hacia atrás y el hombre disparó.
Reno se llevó la mano al brazo derecho y se escondió detrás de un árbol.
Sintió varios disparos en el mismo hasta que finalmente a su enemigo se le acabaron las balas.
Se asomó entonces y atacó con la vara de nuevo, pero esa vez en el estomago, el hombre retrocedió y miró a Reno el cual sujetaba el arma con el brazo herido.
- Eres más duro de lo que creía.- dijo alejándose.- creo que te dejaré para el final. Acabaré con tus ex-compañeros antes- Reno abrió los ojos de par en par, en cuestión de segundos un coche de color rojo oscuro se acerco a toda velocidad, el hombre entró dentro del mismo y se alejó perdiéndose en la oscura noche