¿Celos?
- ¡Hora de levantarse! – dijo Reno alegremente y levantando la pequeña persiana que evitaba que el sol entrara por la ventana.
Ya estaba vestido había bajado al bar a desayunar había estado un rato en la terraza del barco.
Yuffie se puso la almohada sobre la cabeza.
- No…, no quiero levantarme. Aun es temprano. -Protestó
- ¡Vamos!- dijo Reno animado.- hace muy buen día, y en unas tres horas llegaremos a puerto.
- Ayer estabas agotado. ¿Por qué tienes que levantarte tan bien?
- Rindo mejor por las mañanas.- bromeó.- venga, deja de comportarte como una niña y levanta ya, me apetece salir a que me dé el aire arriba otro rato y quiero que vengas, hay unas vistas estupendas.
- vale, vale.- dijo la chica levantándose.
Cuando subió arriba ciertamente el paisaje merecía la pena, el sol empezaba a asomarse y una mezcla de tonos dorados, anaranjados y un toque rosa abarcaban el cielo.
El chico se acerco a la barandilla y se apoyó en la misma, Yuffie se situó justo a su lado.
- Sí que hay buenas vistas.- dijo por fin algo sorprendida.
- ¿Acaso lo dudabas?- preguntó irónicamente él.
Ella ladeo levemente la cabeza hasta reposarla en el hombro del pelirrojo.
- No, pero tengo mucho sueño.- dijo a la vez que cerraba los ojos.
Él la miró y segundos después volvió la vista hacia delante.
Por algún motivo que desconocía, aquel gesto por parte de la chica no le molestaba ni le incomodaba.
Estuvieron de esa forma aproximadamente quince minutos, hasta que él levantó los brazos hacia arriba para estirarse, Yuffie le miró, no se había fijado en la altura que tenía y la verdad así recién levantado con esos ánimos después de haber comido y dormido bien hasta era algo atractivo, su pelo a contra luz, sus ojos, su mirada, la cual había cambiado en tan solo dos días.
Entonces agitó la cabeza y abrió los ojos de par en par. ¿¡Pero que estaba pensando!? ¡Él! ¿¡Reno atractivo!? Seguramente levantarse tan temprano estaba pasándola factura.
- ¿Estás bien?- preguntó Reno mirando a la chica.
- Oh, sí, estoy bien, solo pensaba.- contestó Yuffie tratando de quitarle importancia al asunto.
Durante unos instantes se quedo pensativa.
- Tú nunca hablas de ti.- dijo ella segundos después.
Él la miró sorprendido.
- La verdad no hay mucho que contar.- Respondió volviendo la vista al frente.
Ella le miró, no parecía tener demasiado interés en confiarla ciertas cosas, pero ella no se daba por vencida con facilidad.
- ¿Y de tu familia? ¿De alguien que hubieras querido? algo habrá.- insistió intrigada.
El pelirrojo recapacito un momento.
- La verdad, mi familia…- Entonces recapacitó unos segundos. – No, yo no tengo más familia que la gente a la que considero amigos.- dijo algo resentido, aunque a la vez sonrió de una forma un tanto melancólica.- y en lo que respecta a querer, sí, he querido a varias mujeres.- Entonces se echo a reír.- pero siempre me han dejado por otro, directamente ni me han mirado, el ejemplo más claro es Irina. Solo tenía ojos para Tseng y al final lo ha conseguido.- Yuffie le observó extrañada.
- ¿Irina? ¿No era la rubia esa novata que entró a los turcos, porque a ti te metieron Cloud y los demás una paliza? ¿Eh? Porque aun no estaba con ellos, pero debieron de pegarte una paliza para buscarte un sustituto ¿No? ¿Eh?- la chica lo decía mirándole fijamente de forma burlona.
- ¡Sí! ¡Vale ya! ¿¡No!? Deja de pisotear mi dignidad. – protestó Reno entornando los ojos.- y no lo digas regodeándote, simplemente me pillaron desprevenido.- prosiguió poniéndose las manos en la cintura ofendido.
- No es eso lo que me contaron dijo ella pensativa cruzándose de brazos.
- ¡Calla!- respondió él mirándola de reojo frustrado.
En ese momento el barco paró y la chica miró hacia abajo.
- ¡Por fin en costa del sol!- dijo Yuffie saltando.
- Si viniéramos de vacaciones me emocionaría tanto como tú.- suspiró él siguiendo a la chica que bajaba a toda velocidad las escaleras.
Apenas pisar tierra y salir del puerto Yuffie pudo comprobar que aquello no había cambiado nada, seguía siendo destino de vacaciones de bastante gente.
Se dispuso a hablar con Reno cuando vio que se había quedado unos pasos más atrás.
- Disculpa.- dijo una voz femenina.
Reno instantáneamente, se giró y miró a la mujer, la cual llevaba un bikini rosa.
Era bastante atractiva de pelo largo negro y enormes ojos verdes.
- ¿Es a mi?- dijo arqueando una ceja y sonriendo.
- Sí, ¿podrías hacerme un favor?- dijo melosamente.
- Lo que quieras.- dijo él de forma animada.
- ¿Me pondrías algo de crema en la espalda?
- ¡Pues claro!, siempre dispuesto a hacerle un favor a una señorita.- respondió rápidamente él.
Se dispuso a acercarse a la mujer cuando Yuffie le miró con los ojos abiertos de par en par para entornarlos segundos después y acercarse corriendo.
Le cogió la manga de la chaqueta y tiró de él.
- Lo siento, tenemos prisa. Mucha prisa.- Le dijo Yuffie a la mujer con retintín.
Ésta miró a Reno y Yuffie algo desconcertada.
- ¡Eh, no! ¿Por qué? ¡Pero espera!- protestó el pelirrojo mientras se veía alejado de la mujer forzosamente, debido a los tirones de Yuffie. La cual iba malhumorada murmurando entre dientes.