04 Comienza el viaje

on Noviembre 28th, 2007 by Shialid

Comienza el viaje

Yuffie apenas salir miró a ambos lados buscando al pelirrojo, se encontraba de pie apoyado bajo un árbol, bastante animado.
Al parecer el dormir en una buena cama le había sentado bien, fue entonces cuando él se percato de que Yuffie por fin había salido de su casa, ésta le saludo agitando un brazo y dando saltos.
- ¡Vamos!, ¿¡A qué esperas!?- gritó.
Él se dispuso a acercarse a ella cuando un balonazo desde atrás le golpeo en la cabeza, haciéndole caer hacia delante, la chica abrió los ojos de par en par, se acerco corriendo hasta donde estaba Reno y se puso en cuclillas.
- ¿Estás bien?- dijo partiéndose de risa al ver que no le había pasado nada.
El pelirrojo la miró mientras se llevaba las manos a la cabeza.
- Tengo que salir de aquí o la gente de este lugar acabará matándome, o dejándome imbécil.
- ¿más?- preguntó la chica aun riéndose, a pesar de que trataba de evitarlo.
- “jaja” que graciosa.- dijo cínicamente ante el chiste de Yuffie.
- No te enfades.- replicó ella.
Le guiñó un ojo y se levantó tendiéndole la mano para ayudarle a levantarse.
Con ayuda de ella se puso en pie y se sacudió el pantalón, entonces notó como alguien le tiraba de la chaqueta.
- Señor, señor ¿ha visto nuestra pelota?- Reno entornó los ojos y miró al niño, lentamente cogió aire, parecía estar intentando calmarse, pero en ese momento se dio la vuelta bruscamente.
- ¿Tu pelota? ¡¿Tu pelota?! ¡Ven aquí pequeño demonio! ¡Te voy a enseñar a no dar pelotazos a la gente!- Yuffie sujetó al pelirrojo de la chaqueta evitando así que no llegara a dar más de un paso tras el crió mientras el niño huía de Reno gritando, evidentemente el buen humor del chico se había esfumado.
- Déjalo, es solo un niño.- dijo ella sin dejar de reírse de nuevo.
Él liberó un suspiro de resignación.
- venga, anda, vámonos de aquí.- prosiguió la chica como quien trata de convencer a un niño pequeño de hacer algo.
Él la siguió con las manos en los bolsillos, mirando hacia atrás de reojo de cuando en cuando.
Estaban saliendo de la ciudad, cuando Reno rompió el silencio.
- Bueno ¿y donde pretendes ir?- Yuffie no pensó dos veces la respuesta.
- Pues primero vamos a hacer el camino andando hasta más o menos la mitad de la isla, y desde allí ir a Cañón Cosmo a visitar a Nanaki. Cuanto menos tiempo estemos en el barco, avión o lo que sea en lo que tengamos que ir mejor.
- ¿A “Na” quien?- preguntó extrañado Reno.
- Nanaki, Red XVIII.- Explicó Yuffie.
- Ah, ya recuerdo, ¿Es el chucho ese de color rojizo?
- ¡No es un chucho! – replicó ella ofendida.- Es un amigo y apuesto a que es mil veces más inteligente que tú.- dijo Yuffie.
- Genial, he sido comparado con un perro, jamás creí llegar a caer tan bajo.- dijo frustrado pero con una cierta ironía.
Yuffie levantó la mirada y liberó un gruñido. No iba a ser fácil viajar con su nuevo compañero.

- ¿Podemos parar un rato ya?- preguntó Reno siguiendo a la chica casi sin aire y algo harto.
Desde que habían salido de Wutai habían trepado y bajado por rocas y cruzado puentes ruinosos, llevaban así aproximadamente seis horas sin parar y su estomago empezaba a resentirse.
- Ya queda poco para llegar al puerto.- dijo ella jovialmente.
- ¡¿Tú no te cansas o qué?!- replicó él casi sin aire.
- ¡Vamos!, creía que estabas más en forma, al menos eso es lo que parece físicamente.-dijo girándose y sonriendo.
- ¡Estoy en forma!- dijo él parándose a coger aire.- pero he estado días casi sin comer y sin apenas dormir, no puedo recuperarme en uno solo, como comprenderás.
- venga, casi no queda nada, de verdad.- dijo ella.
- Está bien.- claudicó Reno.

Una hora de viaje después estaban en un pequeño puerto.
¿No quedaba nada? De no ser por el cansancio el pelirrojo habría protestado pero siquiera estaba con ánimos de eso.
- Bueno ya estamos aquí.- dijo Yuffie saltando.
Se dirigió corriendo al puerto y saco dos billetes mientras Reno se sentaba en uno de los bancos donde tocaba esperar que saliera el barco.
- ¿Seguro que es humana?- dijo mientras la veía salir corriendo, parecía no agotarse nunca. Ella apenas tardó unos minutos en volver.
- Ya tengo los billetes.- dijo Yuffie.- he alquilado un camarote con dos camas.- él la miró sorprendido.
- Me conformaba con viajar gratis en tercera.- dijo él.
- Bueno, creo que nos irá bien dormir en una cama y ducharnos, además, por la noche nos lavaran la ropa y nos llevaran la comida al camarote, creo que después del viajecito nos hace falta.- Entonces miró uno de los carteles luminosos.
- ¡Vamos ese es el nuestro!- dijo tirando bruscamente del brazo del pelirrojo.

-Me hacía falta esa ducha y esa cena.- dijo Reno más animado saliendo del baño.
Tenía puesto ya el pijama, pero el pelo mojado, aunque tapado por una toalla.
Yuffie le miró y sonrió.
Ella ya se había duchado y estaba tumbada en una de las camas. Se había acostumbrado a viajar en diferentes medios y aquel barco ya no le mareaba tanto como antes.
- ¿Y ahora qué pasa?- dijo él devolviéndola la sonrisa al ver a la chica.
- se me hace muy raro esto.
- ¿Solo a ti?- dijo él riendo a la vez que se sentaba en la cama para acabar de secarse el pelo.
Se quitó la toalla de la cabeza y la tiró en una especie de cesto que había junto a la entrada del baño, acto seguido fue él quien se tiró en la cama y puso las manos detrás de la cabeza, como si se hubiera quitado un peso de encima.
Yuffie por su parte permanecía pensativa.
- Espero que mi familia no me odie por esto.- dijo algo apenada.
- ¿Por esto?- preguntó confuso él.
- Sí, irme de mi casa, ignorar las tradiciones y demás.- Reno la miró pero la chica seguía mirando al techo.
- ¿Pero no lo has hecho ya antes?- dijo él.
- Sí, claro que sí, pero era diferente.
- ¿Y por qué?
- Porque no era mayor de edad, no tenía unas obligaciones, ni responsabilidades, y desde el punto de vista tradicional de mi familia antes de los veinticinco años debería estar casada y con hijos.
- Bueno antes de los veinticinco años pueden pasar muchas cosas.- dijo animadamente en tono de broma el pelirrojo. Ella se rió.
- Esto es extraño ¿sabes?, jamás creí que acabaría viajando con un miembro de los turcos.
- ex-miembro.- puntualizó Reno.- y a mí nunca se me pasó por la cabeza que un miembro de Avalanche y ahora miembro del WRO llegará a acogerme en su casa.- dijo él
- ex-miembro.- dijo Yuffie repitiendo lo dicho por él bromeando.
Reno sonrió y cerró los ojos mientras que la chica guardo silencio, entonces ella miró a su derecha y se dispuso a decir algo cuando vio que él ya se había dormido.
- vaya, buenas noches.- dijo sorprendida.
Se encogió levemente de hombros e intento dormirse.

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