01 Noche de desenfreno.

on Diciembre 7th, 2009 by Shialid

Kaoru se movió despacio en la cama.
Sentía que su cabeza iba a explotar y no se encontraba nada bien, la noche anterior ¿Qué había pasado la noche anterior?
Entonces comenzó a recordar, Haruhi había decidido a dar el gran paso de declarar sus sentimientos a Tamaki, aquel estúpido e imbécil de Tamaki, y él la había correspondido.
Se sentía tan mal por Hikaru.
A decir verdad todo aquello era más que previsible ¿Qué más daba?, pero evidentemente su hermano se estaría sintiendo basura como poco.
Así que, para animarse y sacar algo bueno de todo aquello, había decidido hacer una celebración en honor a la pareja todos juntos, y para olvidar sus penas habían colado algo de alcohol en las bebidas sin que nadie lo supiera.
Una travesura simple y absurda.
Al final el que más y el que menos, de absolutamente todos los asistentes del Host Club, había acabado beodo y diciendo toda clase de estupideces que Kaoru no lograba recordar con claridad, o al menos no con la claridad que él habría deseado.
Se sentó en la cama con los ojos hinchados del día antes y suspiró.

En ese momento se percató de dos de tres cosas.
La primera, que aquello no era su cuarto, parecía de hecho la habitación de un lujoso hotel.
La segunda que no tenía absolutamente nada de ropa encima.

Momentos después un bulto se movió a su lado, y pensando que se trataba de Hikaru, dispuesto a pedirle explicaciones le destapó descubriendo la tercera.

Abrió los ojos de par en par sorprendido, casi sin respirar, sentía que le faltaba el aire y ¿Aquello? ¿Qué demonios significaba aquello?
Sintió nauseas, pero no estaba seguro de si era por la situación o por la borrachera del día antes.
Estaba ahí, esa persona estaba a su lado, tumbada bocabajo con la cabeza ladeada hacia él.
En ese momento leves recuerdos nebulosos se aparecieron en su mente.

“Se encontraba contra una pared algo intimidado, mirando desconcertado pero sin querer escapar a la figura, cuyo rostro se había puesto frente a él a la vez que apoyaba ambos brazos en la pared acorralando al pelirrojo de ojos ámbar.
En ese instante un beso profundo le dejó casi sin respiración y mientras aquella lengua recorría todas y cada una de las partes de su boca, él con la suya luchaba cotra la misma, segundos después sentía una mano que se había apartado de la pared, ansiosa, bajo su camisa y una voz le susurraba al oído sinuosamente;
- ¿Qué te parece si nos vamos a un lugar solos tu y yo?- Él pelirrojo había tragado saliva, sintiendo un escalofrió ante el mordisqueo suave del lóbulo de su oreja y liberando un leve gemido de placer tras aquellas palabras y segundos antes de que la otra persona se apartara centrando su mirada en la de Kaoru, el cual se limitó a decir tímidamente mientras se ruborizaba, bajaba la vista y se llevaba la mano bajo sus labios;
- Sí, vámonos de aquí.- Contestó con una mezcla de miedo y de deseo en su voz.

Instantes después sin saber cómo había llegado a aquel hotel, en lo que era una laguna mental, pudo notar como aquellas manos le quitaban la camisa y esos labios volvían a besarle, aquella vez en su cuello mientras Kaoru liberaba un suspiro de placer y desabrochaba las prendas de forma rápida y temblorosa de quien se encontraba encima.
- Nunca he hecho esto.- alcanzó a susurrar.
- No importa, yo tampoco he hecho esto nunca, pero me aseguraré de que lo disfrutes.- susurró nuevamente aquella voz.”

Y eso era todo lo que alcanzaba a recordar.
En ese momento los ojos de quien se encontraba a su lado se abrieron despacio, mostrando en ellos el reflejo de Kaoru que no sabía si salir corriendo o simplemente quedarse quieto, hacerse el dormido o que.

Instantes después aquellos ojos se abrieron mostrándose atónitos.
Sintió que su respiración se paraba, de hecho sentía que no podía hacer absolutamente nada.
Se sentó en la cama de forma sofocada y le miró.
No sabía si tocarle o pellizcarse para comprobar si aquello era real.
Su pelo negro estaba desordenado y sus ojos azabache se mostraban atónitos.
¿¡Que había hecho!?
Intentó recordar entonces.

Cerró los ojos y se pellizcó el puente de la nariz.

“Ambos estaban bebidos, casi sin poder moverse dado que todo a su alrededor se movía mientras el resto del grupo se mantenía alejado.

Estaban en silencio, contemplando a los demás.

Kyouya que no se encontraba bien deseaba irse de allí pronto, comenzó a caminar mientras salía del bar, alejándose e introduciéndose por un oscuro callejón apestoso, para tomar el aire antes de volver.

En ese instante se percató de que alguien le seguía, miró a Kaoru con su rostro levemente sonrojado a causa del alcohol.
Y Kaoru le miró;
- ¿Te vas a casa?- preguntó.- ¿Podrías llevarme?- Fue entonces cuando Kyouya no pudo contenerse más tiempo.
De forma violenta se acercó a él, le tomó del brazo empujándole contra una pared y puso un brazo a cada lado del chico que se mostró entonces intimidado, al verle así no pudo evitar sonreír de forma cínica mientras decía al mismo tiempo suavemente;
- Tengo un plan mucho mejor.- en ese momento se aproximó a él un poco más y agresivamente besó sus labios de forma pasional y descontrolada, dejando que su lengua hiciera todo lo que deseaba hacer al igual que una de sus manos que comenzó a actuar por su cuenta paseando debajo de la camisa del pelirrojo, sintiendo su suave piel, pero quería más, quería estar aún más cerca de su cuerpo y su calor, pero necesitaba frenar, necesitaba que alguien parara aquello.
- ¿Qué te parece si nos vamos a un lugar solos tu y yo?- susurró al oído del chico mordisqueando su oreja después haciendo que este se estremeciera liberando un ahogado suspiro para después alejarse y mirarle a los ojos.
Durante unos segundos había esperado respuesta, pensando que aquello, que el preguntar frenaría su embestida y que la razón se antepondría al deseo cuando él, cuando Kaoru, dijera que no.
Siguió mirando su rostro y su aspecto frágil y asustado cual gatito herido.
Sin embargo Kaoru, no respondió como esperaba.
Mientras se ruborizaba, bajaba la vista y se llevaba la mano bajo sus labios dándole aún un aspecto más deseable susurró;
- Sí, vámonos de aquí.- Contestó de forma suave y delicada, con voz temblorosa.”

Y ya no recordaba más.

Se llevó ambas manos a la cabeza a la vez que temblaba de impotencia.
¿Y ahora qué? ¿Qué iba a hacer ahora? Además era Kaoru ¿Por qué Kaoru? ¿Y desde cuando le gustaban los hombres? Demasiadas preguntas se agolpaban en su cabeza una tras otra y con el dolor de la misma en consecuencia a la resaca del día anterior no podía hallar las respuestas.

En ese instante miró a Kaoru el cual se había dispuesto a moverse pero ante la mirada de Kyouya quedó paralizado.

- Creo que habría que vestirse e irse a casa.- dijo entonces el moreno.
- E… estoy, de acuerdo.- contestó Kaoru sin comprender muy bien aquella reacción.
En ese momento su teléfono comenzó a sonar y contestó.

- ¡Kaoru! ¡Kaoru!- Gritó Hikaru al otro lado del teléfono.- ¡¡Donde estabas!! ¡¡Estábamos tan preocupados!! ¡Anoche desapareciste y Kyouya también! ¡¿Estás bien?!- continuó.
- S… sí, creo, que estoy bien…- dijo Kaoru sonriendo nervioso mientras Kyouya de forma tranquila cogía las gafas que estaban junto a la mesilla de la cama y miraba su teléfono móvil.
- “Calma, mantén la calma”- se decía Kyouya a sí mismo una y otra vez.
- ¡¿Y sabes algo de Kyouya?!- preguntó Hikaru.
El moreno miró al pelirrojo horrorizado, aunque tratando de no expresar emoción ninguna, temiendo lo peor.
Si decía algo, si decía algo…
- No sé nada.- rió Kaoru mientras miraba a Kyouya y este liberaba un suspiro de alivio algo encubierto.
- Bien Vuelve a casa pronto y hablaremos, me tenías muy preocupado, Kaoru, ¿Dónde has pasado la noche?- preguntó.
- Er…, ehm, me dormí en la calle, sí frente a un centro comercial, empecé a andar para que me diera el aire.- contestó sin resultar en absoluto convincente.
- Bien iré a buscarte, dime dónde estás.
- A decir verdad aún no sé el nombre de la calle, acabo de despertarme, cuanto lo sepa te avisaré.- Improvisó su hermano.
- Llámame pronto.- contestó Hikaru.
- Sí.- respondió Kaoru.
Tras decir aquello colgó el teléfono y miró a Kyouya mientras este enviaba un SMS a Tamaki en respuesta a su situación y el rubio se quedara tranquilo.
El teléfono había estado en modo silencioso durante toda la noche y había recibido infinidad de llamadas de él.

- Kyouya. -Interrumpió Kaoru al moreno.- ¿Recuerdas algo de anoche?- este le miró unos segundos.
- No, absolutamente nada.- Mintió de forma fría y volviendo a mirar el teléfono.- ¿Y Tú?- preguntó sin siquiera mirar a Kaoru.
- No, yo tampoco recuerdo nada.-  Contestó también mintiendo.
- En ese caso…- entonces Kyouya cerró con decisión la tapa del teléfono.- …no ha pasado nada.- concluyó.

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