17 – Amanecer.

on Diciembre 6th, 2009 by Shialid

- Bien ya hemos llegado.- Dijo Kyouya frente a la puerta de la chica.- Yo estaré aquí al lado, si ocurre algo avísame.
Ella sonrió entonces.
- Me habría gustado pasar más tiempo contigo.- contestó ella por fin.- Y, sentía curiosidad por aquello que ibas a decirme en la terraza.
Entonces él puso su mano en una mejilla se aproximó a ella y le besó en la otra.
A continuación ella le miró sorprendida sin saber cómo reaccionar.
- Hasta mañana.- se limitó a decir el chico.
- E… espera, eso no es lo que me ibas a decir antes.- replicó la chica.
- Descansa y mañana temprano hablaremos.- dijo caminando unos pasos hasta su habitación.
Ella le miró un tanto desconcertada.
¿Mañana temprano?, eran las dos de la mañana entre unas cosas y otras, y él nunca se levantaba temprano.
Entonces la chica entró en su cuarto después de que él entrara en el suyo y cerró la puerta.
- “Un momento”- dijo la chica pensativa.
Entonces se llevó la mano al lado de la mejilla donde él la había dado el beso.
- No… es… posible.- susurró
Recordó su sonrisa, el baile y a él de rodillas poniéndole su chaqueta volvió a llevarse la mano a la mejilla y sin darse cuenta ella volvió a sonreír de nuevo.

Kyouya entró en el cuarto y se quitó la corbata.
En ese momento cayó en la cuenta de algo, su chaqueta.
Se cruzó de brazos e hizo memoria.
- Debió de quedarse en el banco del jardín.- susurró.
Miró el reloj entonces, era muy tarde, aunque si iba a por ella deprisa podría regresar y acostarse para dormir lo máximo posible antes del día siguiente.
Sí, la mañana siguiente iba a ser importante.
Salió de su cuarto y caminó el pasillo para bajar las escaleras hasta el jardín y recuperar su chaqueta.

Haruhi tenía ya el camisón puesto cuando llamaron a la puerta y se había quitado el colgante, la pulsera y los zapatos, aunque aún llevaba las horquillas de Mitsukuni y los pendientes de Kyouya.
Habían pasado tan solo unos quince minutos desde que este último la hubiera dejado en su habitación.
La chica la abrió algo sorprendida de que la llamaran a esa hora.
- ¿Ta… Tamaki?- preguntó.
El chico estaba en la puerta, sonriendo apenado.
- ¿Qué sucede?- preguntó Haruhi sorprendida.
- ¿Podemos hablar un momento? Solo serán cinco minutos.- Ella quería dormir de una vez, pero, quizá porque antes había sido algo cruel con él se los concedió.
- Lamento lo de antes, creo que fui excesivamente dura contigo.- Susurró la chica.
- No te preocupes, me alegro de que me dijeras todo lo que sentiste y lo que pasó mientras yo, me metía de lleno en los negocios de la familia.- entonces negó con la cabeza.- He comprendido que Kyouya tenía razón.- La chica le miró muy bien sin comprender.- Yo, creí que te quería pero en realidad se trataba de que eras diferente a las demás chicas, quería cuidarte y protegerte, pero solo como a un gatito abandonado.
- Así que Kyouya dijo eso ¿eh?- susurró ella con ganas de golpear al moreno en ese instante mientras entornaba los ojos con una expresión de ira en su rostro.
- Haruhi, pensé que te quería pero nunca fue así, en realidad solo fue un capricho, solo fue algo que quise creer, por eso antepuse el agradar a mi abuela y a mi padre al hecho de estar contigo, al principio no lo comprendía.- susurró el apenado.- pero ahora lo entiendo, y te hice daño por culpa de eso, lo siento.- Ella agachó la cabeza apenada.- del mismo modo sé que Kyouya te quiere de verdad y, quiero que cuides de él, a veces es demasiado frio y no se da cuenta de las cosas que debería valorar, pero seguro que tu le enseñas a comprender eso.
- Creo que no es tan frio como todo el mundo piensa ni como el mismo cree.- entonces se percató de algo.- ¿Y porque me lo dices ahora? ¿No podías esperar a mañana?- preguntó la chica.
- Ah, eso.- dijo Tamaki.- Tengo que irme, me han llamado para decirme que mañana tengo una reunión a primera hora, parece ser que finalmente mi mes de descanso no será siquiera un mes.- concluyó.
Entonces sin previo aviso abrazó a la chica.
- Cuida bien de Kyouya ¿de acuerdo?- susurró mientras la abrazaba.- Nos veremos de cuando en cuando.
- Seguiré echando de menos tus gritos por la mañana.- contestó entonces ella.
La chica correspondió al abrazo mientras sonreía cerrando los ojos.
Entonces los abrió un segundo y vio allí a Kyouya, al fondo del pasillo paralizado.
- Kyouya.- dijo ella entonces percatándose de la situación.
El aludido agachó la cabeza y se recolocó las gafas, cientos de cosas pasaron por su cabeza entonces, pero ninguna relacionada con amistad o despedidas.
Se dio la vuelta y comenzó a caminar.
- ¡Kyouya espera!- Gritó Haruhi.
En ese instante comenzó a correr.
- ¡Espera!- gritó ella mientras corría detrás.
Llegó hasta el fondo del pasillo y todo por allí ya estaba oscuro.
- ¿Qué pasa?- preguntaron Hikaru y Kaoru saliendo de sus respectivos cuartos.
- Es muy tarde ¿Por qué gritáis?- preguntó Honey molesto.
- Estaba durmiendo, ¿a qué viene tanto escándalo?- preguntó Takashi.
Haruhi por su parte liberó un suspiro.
- Kyouya ha salido corriendo.- contestó ella girándose.

- Ah, así que vio abrazándoos a ti y a Tamaki y pensó mal.- dijo Kaoru.
- Yo también lo habría hecho.- Indicó Hikaru.
- De todas formas debería buscarle para explicárselo.- susurró la chica.
- No te preocupes “Haru” nosotros le buscaremos, tu vuelve a tu cuarto ¿sí?- continuó Honey.
- Lo siento, es por mi culpa.- dijo Tamaki con su habitual expresión de perrito abandonado.- Os ayudaré a buscarle.
- Mejor no, si eres tú quien le encuentra tu vida será la que peligre.- expresó Hikaru.
- Es cierto.- dijo Kaoru.- Te hará trizas.
- ¡Me estáis asustando!- gritó el rubio.
- A lo mejor aparece en tu cuarto con un cuchillo en la mano para hacerlo.- dijeron los gemelos a coro y con mala intención poniéndose cada uno a un lado de él.
- ¡Dejadme en paz! – gritó Tamaki nuevamente asustado.
Haruhi entornó los ojos un momento mientras los demás discutían.
Quería levantarse temprano, dijo que al día siguiente temprano la diría lo que no le había dicho en aquel balcón, ¿porqué temprano?
- Claro…- susurró ella.
- ¿Pasa algo “Haru”?- preguntó Mitsukuni
- Creo que sé donde puede estar.- dijo ella.
Tras decir aquello salió corriendo por el pasillo dejando a todos desconcertados, bajó las escaleras y salió a la calle dirigiéndose a la playa.

Caminó a pasos acelerados un rato y por fin le encontró.
- Por fin.- sonrió ella.
El se recolocó las gafas y no dijo nada.
- Kyouya, quería explicarte…
- No hay nada que explicar, creo que la situación era más que evidente.- contestó él.- definitivamente en este mundo los idiotas son los que salen ganando siempre.- continuó sonriendo cínicamente.- Pensaba que merecía la pena luchar, pero al final no importa cuánto te esfuerces en algo, a veces estas destinado a perder, así es la vida después de todo.
- ¡Pues debes de ser idiota!- dijo la chica entonces harta de aquel discurso pesimista.
Él la miró unos instantes desconcertado, y a continuación se mostró molesto.
- ¡No vengas encima aquí a insul…!
- ¡Debes de ser idiota cuando aún no te has dado cuenta de que te quiero!- Gritó ella.- ¡Debes de ser un autentico imbécil cuando no haces más que demostrarme que tu a mi también una y otra vez y no me lo dices! ¡¿Por qué no me lo dices?! – Continuó gritando Haruhi.- ¡Es como al principio!, ¡No hacías más que justificar el hecho de ayudarme! ¡¡¿Por qué eres así?!!- continuó gritando la chica mientras sus ojos se empañaban.- ¡La gente quiere saber lo que sientes y lo que piensas! ¡La gente se alegra de saber que cuando la ayudas es porque quieres hacerlo y no por motivos de interés! ¡¿Por qué no haces más que ocultar eso?! ¡¿Porque ocultas la persona que de verdad eres?! ¡No es un síntoma de debilidad mostrar cómo eres! – Kyouya miró a la chica sorprendido, se quedo sin saber cómo reaccionar ni que decir al respecto.
¿Le había llamado idiota y había dicho que le quería?
Después sonrió levemente, se acercó a ella y cogiéndola del brazo la arrastró hacia sí mismo y la abrazó con fuerza.
- Lo siento, te lo he puesto difícil.- susurró entonces Kyouya.
Ella cerró los ojos entonces mientras se refugiaba entre sus brazos y recordó aquel momento que él la llevo a su casa por primera vez.

“- Kyouya, ¿Por qué haces esto?- preguntó la chica mirando al suelo del vehículo.
- Me interesa que no te resfríes, solo por eso, si te resfrías entre la ausencia de Tamaki y la tuya en el club supondría perdidas importantes.- ella le miró apenada unos segundos, pero, cayó en la cuenta de algo.
- Entonces ¿Te da igual?, ¿si te da igual porque me dices que no merece la pena llorar? – contestó Haruhi entonces.- Llorar no tiene que ver con el funcionamiento del club ¿verdad?, es como aquel día en el mercado, dijiste que eras un egoísta, pero, era mentira.- entonces él sonrió levemente.
- Eso, es un punto de vista interesante.- Kyouya hizo una breve pausa.- Y, tienes razón, no soy tan egoísta y, también, me preocupas.- concluyó.- Pero, no le cuentes eso a nadie.- dijo volviendo a mirar por la ventanilla del coche.
Haruhi le miró entonces desconcertada.
Kyouya había dejado de ser tan frio de repente a sus ojos, porque el mismo había admitido que de verdad no era un egoísta, y el mismo acababa de admitir que se preocupaba por ella.”

- Lo siento, siento haber sido así, siento que hasta ahora hayas tenido que interpretar gran parte de las cosas que he hecho, pero, supongo que es mi forma de ser.- continuó Kyouya.
- Idiota.- susurró ella.- Eres un autentico idio…
- Te quiero.- contestó repentinamente él.
Entonces se apartó algo de ella mientras la chica le miraba algo desconcertada y la besó.
Ella cerró los ojos y se aferró con fuerza a su cuello.
Todo se paralizó durante unos instantes para ambos, era como si el mundo se hubiera detenido.
Aunque era la primera vez que Haruhi besaba a un hombre, siendo concretos, y probablemente Kyouya no tenía tampoco mucha experiencia no estuvo nada mal.
- Perdóname.- dijo él cuando ella se alejó despacio.
Ella le miró completamente sonrojada.
- ¿Por qué lo…? – dijo la chica llevándose una mano a los labios.
Entonces Kyouya miró hacía el horizonte y ella lo hizo al mismo tiempo.
Estaba comenzando a amanecer.
Miró unos minutos que le parecieron segundos como el sol iba tiñendo de color el cielo y después a Kyouya.
- ¿Querías decírmelo así?- preguntó la chica mirándole entonces a él sorprendida.
- No exactamente así, pero, tú nunca antes habías visto amanecer ni yo tampoco, pensé que sería un buen momento para decírtelo, aunque no contaba con todo lo anterior.- continuó agachando la cabeza.
Haruhi sonrió y tiró de su camisa a la vez que se ponía de puntillas para besarle nuevamente y cogiéndole a él por sorpresa.
Después de todo aún había muchas cosas de Kyouya que desconocía…

- Tengo una duda.- susurró ella mientras caminaba con Kyouya de la mano de vuelta a la mansión.- ¿Qué pasará con el host club?- Él se recolocó las gafas con la mano que tenía libre.
- Supongo que todo seguirá como hasta ahora, no me importa que sigas hablando con clientes mientras sean mujeres.- sonrió.- Claro que eso será si sobrevivo a los demás, seguro que quieren matarme.- Concluyó riendo.
- Ya veo…- dijo ella entornando los ojos molesta.
- Ya te dije que si sumamos tu ausencia a la de Tamaki habría muchas pérdidas.- continuó él.
- ¡Pero tú si tienes clientas!- Masculló la chica.
- Ah, es verdad, pero, no deberías estar celosa por eso.- dijo Kyouya mirándola a la vez que sonreía otra vez.- Tu estarás en el club cuando esté yo, y, creo que sería imposible que me fijara en otra chica, de hecho…- entonces paró unos segundos e hizo que Haruhi levantara su rostro suavemente poniendo su mano bajo la barbilla de la chica.- Podría ser interesante mostrar afecto por ti en público, creo que eso aumentaría el numero de clientas.- Bromeó mientras ella se sonrojaba.
Se dispuso a besarla nuevamente cuando escuchó un fuerte portazo.
- ¡Haruhi!- Gritó Tamaki ante la puerta principal de la casa. – ¡Kyouya lo que viste no era lo que parecía!- gritó Tamaki acercándose a ambos.- ¡Te juro que no hice nada malo y…!
- Ya lo sé.- contestó Kyouya liberando un suspiro a la vez que se recolocaba las gafas.
- ¿E… entonces? ¿Seguimos siendo amigos?- Preguntó Tamaki a la vez que agachaba la cabeza y se llevaba el dedo índice de la mano derecha a los labios.
- ¿Cuándo he admitido yo eso?- preguntó Kyouya.
Entonces hizo memoria a cuando discutieron por Haruhi.
- Ah, ya recuerdo…- Susurró molesto
- ¡¿Entonces si?!- Preguntó Tamaki mirándole esperanzado.
Haruhi carraspeó mirando al moreno.
- Supongo que sí.- suspiró Kyouya.
- Oye, ¿No tenías una reunión?- preguntó Haruhi.
- ¡Es verdad! ¡Ya está todo en el coche! ¡Suerte!- Tras decir aquello corrió hacia el vehículo y subió al mismo.
- Este tipo…- susurró Kyouya molesto llevándose una mano a la cabeza mientras Haruhi se aferraba a su brazo y comenzaba a reír.

- Parece que todo se ha solucionado.- dijo Takashi.
- Si… eso parece.- susurró a la vez que miraba desde una ventana a Kyouya y a Haruhi sonriendo de forma melancólica Mitsukuni.
- Hoy no has comido pastel.- contestó su amigo.
- No tengo mucha hambre, creo que me iré a dormir un rato.- sonrió de forma algo forzada Honey, estoy cansado.
- Te acompaño.- dijo Mori.

- Esos dos al final están juntos.- dijo Hikaru
- Yo siempre valoré más nuestra relación que el hecho de estar con Haruhi.- contestó Kaoru.- ¿Y sabes qué? Me alegro por ella.- concluyó con una sonrisa sincera en su rostro.
- Pero ¿Qué pasará a partir de ahora?
- Creo que todo seguirá igual, dudo mucho que Kyouya deje que el Host club que tantos beneficios le aporta desaparezca. – Bueno ¿vamos a desayunar?- dijo Kaoru.
- Vale, me preguntó que tendrán, luego podríamos ir a la playa.
- No hablar.- dijo su hermano cruzándose de brazos.- ¿Para qué te desmayes como ayer?
- No volverá a pasar.- dijo Hikaru.- Además yo soy el mayor y yo decido.- concluyó de forma contundente

- Por cierto iba a hacer algo antes de que Tamaki apareciera.- sonrió Kyouya tras subir las escaleras que daban a la puerta principal de la mansión con Haruhi.
- Sí creo recordar que era.- contestó ella acercando sus labios a los de él y besándose nuevamente.

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