Haruhi bajó a la entrada y allí se encontraban Hikaru y Kaoru, entre unas cosas y otras ya eran las cinco de la tarde y le había costado decidir que ponerse dado que su padre había modificado su maleta más de lo que ella esperaba.
Entonces hizo memoria, al parecer se había aprovechado más de lo que ella le había permitido cuando le vio llorando el día antes por la noche.
- Te estábamos esperando.- dijo Kaoru alegremente.
- Que guapa estás.- indicó Hikaru con su habitual espontaneidad.- es raro verte tan femenina.- Ella liberó un suspiro de resignación.
- Bueno mi padre puso demasiados vestidos en la maleta, y este era el más cómodo.
- Tu padre tiene buen gusto para la ropa.- dijo Kaoru
Entonces la chica se dio cuenta de que Tamaki también estaba, pero hablando por teléfono.
Colgó y se aproximó a los demás.
- Bueno ya he resuelto los asuntos pendientes de hoy.- dijo riendo.- Así que podemos ir a la playa.
Entonces se fijo en la chica la cual llevaba puesto un vestido de tirantes amarillo claro con un lazo de color rosa bajo el pecho y que llegaba justo hasta encima de la rodilla.
Se dispuso a decir algo cuando de repente volvieron a llamar por teléfono.
- Que extraño, id yendo sin mi.- dijo el rubio.
- ¡Vamos Haruhi!- gritó Hikaru cogiéndola del brazo.
- ¡Ya verás que bien lo pasamos!
Haruhi y los gemelos estuvieron un rato paseando por la playa y habían puesto una sombrilla, un par de hamacas y unas toallas para tumbarse un rato.
- Vamos a bañarnos.- dijeron ambos a coro mientras Haruhi estaba agachada buscando los refrescos en una pequeña nevera que los gemelos habían llevado.
- ¿No vienes Haruhi?- preguntó Kaoru.
- Ahora después.- contestó ella animada.
En ese momento una sombra se situó tras ella.
- ¡Ah!, Oye Tama…- en ese instante se giró y vio que se trataba de Kyouya.
- Tamaki ha ido a mi habitación a pedirme mi ordenador, al parecer tiene que arreglar unos asuntos pero dijo que vendría pronto.- contestó Kyouya.
- Bueno, me alegro de que hayas decidido venir después de todo.- Sonrió ella.
- Esta atardeciendo, y me preguntaba si querías pasear un poco conmigo antes de tener que volver y cambiarnos para la fiesta.- indicó él sonriendo.
Ella se puso en pie y tras el chico y vio a los gemelos jugando a las peleas en el agua.
- ¡Claro! ¡Estará bien!- contestó Haruhi.
Entonces él se percató del vestido que llevaba ella puesto, pero no dijo nada al respecto y comenzaron a caminar.
- ¡Oye Haruhi! ¡A este paso va a hacerse de noche y!- entonces Hikaru se giró y vio que la chica no estaba.
- ¿Dónde se ha metido?- Preguntó Hikaru.
- Quizá ha vuelto a la habitación a por algo.- Respondió su hermano.
Entonces le salpicó de nuevo.
- Así que quieres guerra ¿no?, te vas a enterar.- dijo Hikaru riendo.
En ese momento Tamaki llegó a la playa.
- ¡Haruhi, ya he…!- entonces miró a todos lados.
- ¡Hey! ¡¿Dónde está Haruhi?!- preguntó Tamaki a los gemelos.
- No lo sabemos ¿No te has cruzado con ella?- preguntó Hikaru.
- No, y Kyouya también ha bajado a…- entonces se quedó paralizado.- ¿Habrá ido a alguna parte con Kyouya?- preguntó entonces.
Los hermanos se miraron entre si y luego a Tamaki.
- Genial, ya ha vuelto a hacerlo otra vez.- dijeron ambos a coro entornando los ojos.
Definitivamente Haruhi estaba con Kyouya.
Habían caminado cerca de una hora cuando ambos decidieron parar y mirar hacia el profundo mar que había frente a ellos, cuyas pequeñas olas mecían el agua de playa mojando los pies de la chica y borrando las huellas a su paso.
Ya eran las seis de la tarde y dada la estación del año el sol comenzaba a ponerse en el horizonte.
Haruhi contempló el espectáculo natural emocionada, a decir verdad era una visión hermosa.
El sol posándose suavemente sobre el mar mientras en el cielo los colores rojizos y azulados se mezclaban entre sí dando lugar a diferentes tonalidades en el cielo.
La chica se alejó un poco del agua y se sentó en la arena mientras Kyouya la miraba.
- ¿Qué tal si nos sentamos aquí un rato?- preguntó ella.
El sonrió y accedió caminando unos pasos y sentándose junto a Haruhi.
- Es bonito ¿no crees?- preguntó la chica.- Hacía tiempo que no veía una puesta de sol así, aunque lo que nunca he visto es el amanecer en la playa.
- A decir verdad yo nunca he disfrutado de estas cosas ni de esta manera.- contestó él.- y si te soy sincero yo tampoco he visto nunca el amanecer sentado en una playa.- la chica sonrió.
-Si esta noche no hubiera fiesta me levantaría mañana temprano para verla.- Kyouya miró a Haruhi unos segundos fijamente.
No sabía que era mejor, si mirarla a ella o al atardecer.
Se sentía tentado a decirla en ese momento que le encantaría ver a su lado todos los amaneceres que quisiera, sin embargo guardó silencio y volvió la vista al frente.
- Oye Haruhi, hay algo que llevo preguntándome un tiempo.- dijo Kyouya tratando de pensar en otra cosa y satisfacer su curiosidad.- Tu entraste a Ouran diciendo que querías perseguir tu sueño.- continuó.- pero nunca has hablado de tu sueño, todos suponen que como tu madre era abogada tu quieres serlo también, puesto que la admirabas, pero, creo que no es así ¿me equivoco?- La chica sonrió entonces y se encogió de hombros.
- La verdad es que todos dieron por sentado que quería estudiar derecho y nunca lo contradije.- rió ella.- pero tienes razón, no quiero estudiar eso.
- ¿Y entonces?- preguntó él nuevamente.
- Quiero estudiar hostelería.- contestó ella contenta.
- Ya veo. -sonrió él.- A decir verdad va mucho más acorde a tu forma de ser.
- Mi sueño es tener una cadena de restaurantes.- indicó la chica.- Abrirme camino en ese negocio, comenzaría con uno pequeño y luego iría expandiéndolo, eso es lo que me gustaría hacer.
- Es un proyecto ambicioso.- contestó el chico sorprendido.- Empezar sin nada y acabar teniendo una cadena de locales.
- Bueno, es un sueño, pero quiero cumplirlo y por eso entré en Ouran, es una academia de alto nivel, donde puedo prepararme para el futuro.- Entonces miró al moreno.- ¿Y tú? ¿Qué quieres hacer?, porque, creo que no quieres estudiar medicina como tus hermanos.- dijo Haruhi.
Kyouya la miró sorprendido ¿Acaso era tan evidente?
- Es cierto.- afirmó entonces recolocándose las gafas.- en realidad yo quiero estudiar economía, quiero hacer algo diferente a mis hermanos, me gustaría, como tu dijiste, dejar de ser como aquellos peces en el lago.- Contestó pensativo.- Hace tiempo que dejé de pintar dentro de aquel lienzo que se había creado para mí como el tercer hijo, que tenía que limitarse a cumplir su papel, y comencé a expandirme, pero creo que eso será lo que de verdad marque aquello que deseo hacer.- entonces miró a la chica y sonrió.- Eso es lo que voy a hacer.
Ella le miró sorprendida unos segundos y a continuación le devolvió la sonrisa.
Entonces volvieron la vista al frente y vieron durante unos quince minutos en silencio como los últimos rayos de sol iluminaban el mar que había ante ellos, el enorme océano tan grande como sus esperanzas en el futuro, un futuro lleno de grandes cosas, que, después de todo, ambos estaban dispuestos a cumplir, cosas por las que estaban dispuestos a luchar.
Ninguno de ellos había hablado de aquello antes con nadie, y por algún motivo habían encontrado a alguien con quien hacerlo, habían encontrado a alguien con quien compartir sus ilusiones.
- Es hora de irse.- dijo Kyouya entonces poniéndose en pie cuando el sol dejó de iluminar el paisaje.
Entonces tendió una mano a Haruhi para ayudarla a levantarse.
- Aún hay que prepararse para esta noche.- Ella sonrió y cogió su mano.
Kyouya se dispuso a tirar de ella pero quizá por la arena, quizá por un mal cálculo de fuerza cayó sobre la chica.
Ella cerró los ojos esperando un buen golpe, pero él a tiempo fue capaz de poner una mano a cada lado de ella y sus gafas salieron despedidas por tercera vez en menos de una semana, pero en aquella ocasión al caer sobre la arena no se rompieron.
La chica abrió los ojos y le vio cerca, su rostro tan cerca del de ella.
Su respiración se aceleró y sus pupilas se dilataron mientras él la miraba a los ojos ruborizado, sin poder apartar la vista.
Tragó saliva y se dispuso a alejarse pero la chica sujetó su camisa tirando levemente de él a la vez que cerraba los ojos.
Él hizo lo mismo entonces y se acercaron un poco más, casi podía sentir el aliento de Haruhi sobre sus labios, casi podía oír sus propios latidos mientras ella seguía respirando de forma agitada.
Solo unos milímetros más, solo unos segundos más, tan cerca, estaba cada vez más cerca…
- ¡Ahí están!- Gritó Kaoru entonces.
Ambos abrieron los ojos sorprendidos y miraron hacia el lugar del que provenía la voz.
Haruhi soltó la camisa de Kyouya y este se incorporó un poco sobresaltado pero manteniendo la postura.
En ese momento aparecieron también Tamaki y Hikaru.
- ¡¿Así que estabais a…?!- Hikaru se quedo paralizado al ver la situación.
- ¡¡¡QUE DEMONIOS ESTAIS HACIENDO!!!- Gritó fuera de si Tamaki.
Entonces Kyouya volvió a mirar a Haruhi y esta a él.
- ¡Ah!- gritaron ambos sorprendidos y sonrojándose a la vez que abrían los ojos de par en par.
¿Qué había estado a punto de pasar? ¿Habían estado a punto de… besarse?
- En realidad iba a ayudarme a levantarme y nos hemos caído.- contestó la chica riendo nerviosa.
Kyouya por su parte buscó sus gafas en la arena, se puso de rodillas, las limpió y se las puso sin mediar palabra y tratando de parecer impasible.
- ¡¡No era eso lo que parecía!!- gritó el rubio.
Hikaru por su parte estaba aún de piedra sin poder moverse ¿Por qué? ¿Por qué Haruhi con Kyouya? ¿Por qué estaban así? ¿Se habían caído? ¿Seguro?, No estaban demasiado cerca, demasiado cerca.
- Hi… Hikaru.- dijo Kaoru tratando de sacar a su hermano del shock mientras Tamaki seguía gritando.- Hikaru ¿Estás bien?- En ese momento cayó desplomado en la arena.
No, demasiado, aquello era demasiado.
- ¡Hikaru!- Gritaron todos a la vez menos el afectado.
El pelirrojo de ojos ámbar abrió los ojos despacio.
Estaba en una cama mullida y cómoda, ¿pero no estaba en la playa?, sí, estaba en la playa buscando a Haruhi y a Kyouya cuando entonces…
en ese momento se incorporó sobresaltado.
- Por fin despiertas.- dijo Kaoru el cual estaba sentado junto a la cama.
- Kaoru, he tenido una pesadilla horrible.- dijo Hikaru.- He soñado que Kyouya y Haruhi estaban en la playa, él estaba sobre ella y parecía que estaban a punto de besarse.- rió nerviosamente.- Que cosa más tonta ¿verdad?
- No ha sido un sueño, pasó de verdad.- contestó su hermano dejándole de piedra.- Cuando les encontramos parecía que estaban a punto de besarse.
- ¡¡¿Pero cómo es eso posible?!!
- Ya te dije que Haruhi está enamorada de Kyouya o al menos eso parece.
- ¿Y cómo acabé aquí?
- Según el médico que vino tenías una leve deshidratación y eso unido a la impresión del momento hizo que te desmayaras, Kyouya, Tamaki y yo te trajimos, y Haruhi estaba algo preocupada…
- ¿Y porque tú no te quedaste inconsciente?- preguntó Hikaru entornando los ojos.
- Yo bebo mucha más agua que tu y antes de ir a buscar a Kyouya y a Haruhi me tomé un refresco.- contestó Kaoru.
- ¿Y qué hora es?
- Son las nueve, dentro de una hora habrá que arreglarse para la fiesta, ya le he llevado el vestido a Haruhi.
- En ese caso…- dijo Hikaru liberando un suspiro.
- Hikaru.- dijo su hermano sentándose a su lado en la cama.- Tenemos que aceptarlo, hemos perdido.- continuó Kaoru.
- No quiero aceptar eso.- contestó su gemelo agachando la cabeza a la vez que apretaba la colcha con fuerza.
- Pero es inevitable, creo que hoy ha quedado claro con quien prefirió estar ella, independientemente de que Kyouya estuviera sobre ella por accidente o no después ella decidió irse con él.- Entonces abrazó a su hermano.- Vamos, siempre hemos estado juntos, sigamos juntos un poco más.- Hikaru respondió con fuerza al abrazo de su hermano mientras una lagrima resbalaba por su mejilla.
- ¿Así que estuviste a punto de besar a “Haru”?- Preguntó Mitsukuni.
- Sí, pero aparecieron esos tres.- dijo Kyouya caminando de un lado a otro de la habitación como un animal enjaulado.- Todo iba bien ¿¡Por qué tenían que aparecer!?- gritó molesto mostrando una expresión homicida y haciendo retroceder levemente a Honey. – Y lo peor es que ahora no sé qué opina ella.- continuó dejándose caer en la cama a la vez que se llevaba las manos a la cabeza preocupado.
- ¿No fue ella la que sujetó tu camisa?- preguntó Mitsukuni.- A lo mejor ella quería que lo hicieras, creo que en la fiesta deberíais hablarlo ¿sí?- sonrió Honey.
- Supongo, aunque…- entonces pensó en lo sucedido en aquel momento.- No sé cómo voy a acercarme a ella.
- No te preocupes, seguro que encuentras una manera.- contestó el rubio.
- Estuvimos hablando sobre lo que queremos hacer en el futuro.- dijo Kyouya pensativo a la vez que sonreía levemente.- A decir verdad nunca había hablado de aquello antes con nadie.
- Eso es bueno ¿no?- preguntó Honey sonriendo.- Creo que no tienes nada de qué preocuparte.- concluyó.