03 – No me rendiré.

on Diciembre 6th, 2009 by Shialid

Había llegado la hora del descanso y nuevamente los gemelos habían vuelto a desaparecer.
Por su parte Tamaki seguro que tenía llamadas que hacer que le impedirían ir al comedor y Mitsukuni y Takashi deberían estudiar, a lo cual Haruhi bajaría al comedor sola nuevamente, pues incluso Kyouya tenía asuntos que resolver durante los recreos.

Resignada cogió su almuerzo y bajó al comedor, fue entonces cuando escuchó un grito que hacía tiempo no escuchaba a esa hora.
- ¡¡Haruhi!!, ¡¡Haruhi!!- Gritaba el rubio mientras corría.
- Ta… ¿Tamaki?- preguntó ella sorprendida.
- ¡Hola!- dijo el de forma jovial al llegar hasta ella y frenando en seco.
- ¿Qué haces aquí? ¿Hoy no tienes que hacer llamadas o ir a alguna parte?- preguntó ella.
Tamaki sonrió entonces.
- No, ¡de hecho durante este mes voy a estar casi libre! ¡¿Qué te parece?! , podremos pasar tiempo juntos.- Haruhi le miró.
Parecía contento y animado con la idea, y a decir verdad ella se alegraba de aquello.
- Me parece bien.- expresó ella sonriendo.
Tamaki la miró sonrojándose entonces.
- ¡Eres tan linda! ¡Cómo te he echado de menos!- gritó mientras la abrazaba.
- ¡Vale, vale pero suéltame! A este paso no me dará tiempo a almorzar.
- ¡Voy contigo!- apuntó Tamaki.
- Ya lo suponía.- dijo ella entornando los ojos.
Sí, Haruhi, se alegraba de aquello pero, había algo extraño, quizá no se sentía todo lo emocionada que debería de sentirse.
Salió de clase seguida del rubio y caminó unos pasos cuando vio a Kyouya cruzar un pasillo para hablar con una alumna.
Se acercó de forma tranquila y Kyouya al verla se disculpó con la chica y se dirigió hacia Haruhi.
Al principio parecía bien pero su expresión al ver a Tamaki con Haruhi cambió.
- Hola, te he visto y he pensado que a lo mejor te quieres venir a almorzar con nosotros.- dijo ella.
- No, no quiero interrumpir.- dijo él amablemente a Haruhi.- Luego hablamos si te parece bien.- tras decir aquello se alejó de ambos por uno de los pasillos.
Ella le miró algo extrañada, pero no le dio importancia.
- Bueno en ese caso vamos a la cafetería.

Kyouya por su parte se cruzó de brazos y caminó unos metros cabizbajo durante aproximadamente cinco minutos.
Le había faltado tiempo a Tamaki para ir corriendo a buscar a Haruhi, aunque era normal, después de todo a él ella le gustaba y ella estuvo probablemente enamorada de él, aunque en aquel momento lo dudaba tampoco era algo impensable.
¿Normal?
No, no era normal, él había estado cerca de cuatro meses o quizá algo más sin ir al club, ¿y mientras tanto qué? ¿Quién había estado con ella todo ese tiempo?
Kyouya hasta entonces a pesar de saber que sentía algo por ella nunca se había entrometido entre Tamaki y Haruhi, porque Tamaki era su amigo, pero después de cuatro meses sin preguntar por ella, cuatro meses casi sin aparecer por el club y cuatro meses en los que Haruhi al principio se mostró deprimida.
No, definitivamente no se sentía en obligación de apartarse más, ya lo hizo en su momento, Tamaki tuvo su oportunidad y ahora era la suya.
Pero, ¿Y si ella seguía enamorada de Tamaki? ¿Y si ella aún quería a Tamaki?
Se dio la vuelta y se dirigió entonces a la cafetería, quizá no debía de dejarles solos hasta que Tamaki volviera a estar ocupado.

- Así que en definitiva eso es lo que he estado haciendo este tiempo.- concluyó Tamaki.- ¿y tu Haruhi? ¿Qué has estado haciendo?- dijo apoyando el codo en la mesa con cierta pose e intentando resultar encantador.
Estaba sentado a la derecha de la chica, y esta comía y le miraba de cuando en cuando.
Se dispuso a contestar cuando alguien lo hizo por ella.
- Se ha estado dedicando al club en el que tú tendrías que haber invertido más tiempo.- replicó otra persona a la vez que tomaba asiento a la izquierda de Haruhi y le miraba con una siniestra sonrisa en su rostro haciendo que Tamaki se estremeciera.
- Ah hola Kyouya.- dijo la chica bastante animada.- Al final has venido.
- Sí, así es, después de todo hacía tiempo que yo tampoco venía a la cafetería.
- ya veo, ¿quieres un poco?- preguntó Haruhi ofreciendo comida de su fiambrera a Kyouya.
- No.- dijo sorprendido ante la espontaneidad de la chica.- Pero, agradezco la intención.
- Claro, a ti no te gustan estas cosas ¿verdad?- preguntó ella recordando aquel día que habían comido la hamburguesa.
- Bueno, es algo diferente, no es que no me guste.- indicó él.
- A ti no te gusta la comida normal, seguro que estás acostumbrado a cosas más refinadas.- Continuó ella
- ¡Haruhi! ¡A mí no me importa! ¡¿Por qué no me has ofrecido a mi comida?!- replicó entonces Tamaki.
-¿Ah?- preguntó ella.- Bueno, porque tu comiste un menú, el ha llegado tarde y no puede pedir ya nada.- contestó la chica.- Por cierto.- continuó mirando a Kyouya entonces e ignorando la cara de perrito perdido de Tamaki.- Creo que el lunes estaría bien que fueras a buscarme media hora antes de entrar, así no tendríamos que correr demasiado.
- Me parece bien, así podremos venir caminando desde la entrada sin tener que correr.- indicó él.
- ¡¿Qué?!- gritó Tamaki poniéndose de pie.- ¿¡Tú la traes aquí!?
- Técnicamente aún no.- dijo ella levantando la mirada pensativa.- pero me lleva todos los días a casa y como se acerca el invierno ha dicho que me puede traer a clase.
- ¡¿Te lleva a casa todos los días?!- gritó haciendo un drama de la situación y señalando a Kyouya.
- Claro, está de camino, su casa está prácticamente entre la mía y Ouran.- expuso tranquilamente el moreno.
- Pero, pero Haruhi, Yo podría traerte todos los días a clase.- dijo Tamaki sonriendo nervioso.
- Kyouya siempre me ha llevado a casa, así que el hecho de que me traiga lo veo lógico, pero Tamaki podemos vernos igual aquí ¿no?- apuntó ella sonriendo.
Kyouya la miró algo aturdido, mientras Tamaki lloriqueaba levemente.
En ese momento las campanas que indicaban el regreso a clase comenzaron a sonar.
- Bueno tengo que volver a clase, nos vemos en el club.- tras decir aquello Haruhi se puso en pie y volvió a su aula.
Kyouya por su parte estaba bastante sorprendido, había declinado la propuesta de Tamaki, y sabía que después de un mes no volvería a verle por allí, era como si le estuviera esquivando ¿y si seguía enamorada de él?, No, aquello era improbable aunque debía de estar alerta porque no estaba seguro de los sentimientos de Haruhi.
- ¡Tu!- gritó el rubio.- ¡¿Cómo te atreves a…?!
- Tamaki, contrólate.- contestó Kyouya colocándose las gafas.- Es bochornoso que te comportes como un crio a estas alturas, y muévete o no llegaras a clase.- Concluyó el moreno mientras se alejaba.
- “No voy a rendirme”- Pensó Kyouya.- “No mientras tenga una mínima oportunidad”

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